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Colombia: Falsa Democracia

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[Colombia] Falsa democracia II: la democracia burguesa

Hernando Vanegas Toloza, Postales de Estocolmo. En el artículo de ayer abordamos, someramente, la historia de la democracia burguesa ...

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[Colombia] Obesos y famélicos

Por: César Rodríguez Garavito. 
Me perdonarán los lectores que vuelva al tema de la alimentación, el sobrepeso y la obesidad, sobre el que vengo escribiendo hace un par de años. Pero tres datos y noticias recientes sugieren que finalmente estamos dándole al problema, literalmente, el peso que merece.
El primer dato es la confirmación de que somos un país en inflación. No monetaria, sino corporal. Cada cinco años nos mide la Encuesta Nacional de la Situación Nutricional. Ya en 2010 la encuesta reveló que la mayoría de los adultos tenía exceso de peso (51,2 %). La de 2015, que acaba de ser publicada, muestra que la cifra subió a 56,7 %. La buena noticia es que los medios le dieron el debido despliegue al hallazgo. Y que el Ministerio de Salud la difundió en los términos graves que corresponden, recordando que el exceso de peso está asociado con buena parte de las enfermedades crónicas no transmisibles responsables de la mayoría de muertes en el país, con el consecuente impacto en el sistema de salud.
El segundo dato preocupante de la encuesta es que el problema ha aumentado con mayor rapidez entre los niños. En tanto que en 2010 el 18,8 % de los niños entre cinco y 12 años tenía exceso de peso, ahora el 24,4 % padece esa condición, con sus correspondientes riesgos de salud para el resto de la vida. La buena nueva es que asociaciones médicas, organizaciones de padres de familia y editoriales de varios medios han reaccionado apoyando medidas que varios veníamos defendiendo hace tiempo pero que el lobby de la industria de comida chatarra ha logrado bloquear, como impuestos a las bebidas azucaradas, límites a la publicidad de ese tipo de comestibles artificiales para los menores y etiquetas claras y veraces sobre el contenido de los productos ultraprocesados.
Muchos podrían pensar que se trata un problema de los sectores más ricos, donde niños y adultos estarían comiendo más allá de la cuenta. Aunque los resultados de la encuesta de 2015 no están disponibles aún por clases sociales, los de 2010 mostraron que la mitad de los más pobres sufren el sobrepeso y la obesidad, principalmente por consumir más alimentos altos en calorías y bajos en nutrientes, como la comida chatarra. Como lo hemos visto en trabajo de campo en lugares como La Guajira y la Ciénaga Grande de Santa Marta, a falta de agua potable, la gaseosa y los jugos endulzados son la forma usual de calmar la sed (y de sumar calorías vacías y gastar parte del escaso presupuesto familiar).
Ese es el tercer hallazgo, al que no se le ha dado suficiente atención: la obesidad va de la mano con la pobreza. Como lo capta el título del librazo de Raj Patel (Obesos y famélicos), la obesidad convive con la malnutrición y la desnutrición en las zonas pobres, como lo muestra de forma chocante La Guajira.
La industria de comida ultraprocesada responderá, como lo ha hecho en otras ocasiones, que el problema no es la dieta sino la falta de ejercicio. También que la solución no es regularla, sino dejar que se autorregule. Y seguirá promoviendo bebidas azucaradas para niños, como lo está haciendo Postobón en La Guajira con su nueva marca Kufu. Los estudios independientes y la experiencia en otros países muestran todo lo contrario, como lo discutiré en otra columna.
* Director de Dejusticia@CesaRodriGaravi

En un “mundo de abundancia”, el G7 debe luchar contra el hambre

Un niño del sur de Somalia que sobrevivió el largo viaje hasta un campamento de desplazados en la capital, Mogadiscio Crédito: Abdurrahman Warsameh/IPS
NACIONES UNIDAS, 26 may 2017 (IPS) - Los gobernantes de las mayores potencias del mundo deben redoblar esfuerzos y tomar medidas contra el hambre y evitar que la hambruna actual y las consiguientes muertes alcancen niveles más catastróficos, reclama la organización humanitaria Oxfam.
Antes de la 43 cumbre del Grupo de los Siete (G7) países más poderosos, Oxfam urgió a los gobernantes a atender con urgencia el hambre sin precedentes que actualmente soportan cuatro países.
El G7, integrado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón, están reunidos en la ciudad siciliana de Taormina, en Italia, este viernes 26 y sábado 27.
“El fracaso político generó estas crisis y se necesita liderazgo político para resolverlas. Los gobernantes más poderosos del mundo deben actuar ahora para prevenir que ocurra una catástrofe bajo su mandato”, reclamó la directora ejecutiva de Oxfam, Winnie Byanyima.
“Si los gobernantes del G7 viajaran a alguno de esos países, verían con sus propios ojos que la vida se vuelve imposible para muchas personas, muchas de las cuales, incluso, ya agonizan a causa de enfermedades y del hambre extrema”, prosiguió.
En el noreste de Nigeria, Somalia, Sudán de Sur y Yemen, unas 30 millones de personas sufren una severa inseguridad alimentaria. Entre ellas, hay 10 millones que viven en condiciones de emergencia y pasan hambre, un número mayor que la población de Londres, capital de Gran Bretaña, uno de los miembros del G7.
Con el conflicto, que se instaló hace tres años, se declaró el hambre en dos condados de Sudán del Sur, y hay un tercero en riesgo si no le llega asistencia alimentaria.
En Somalia, el conflicto y la prolongada sequía, probablemente exacerbada por el cambio climático, dejaron a siete millones de personas necesitadas de asistencia humanitaria. Además, la falta de agua contribuyó a los brotes de cólera y obligó a muchas personas a abandonar sus hogares, quedando desplazadas.
Byanyima arremetió contra la hipocresía de un “mundo de abundancia” con cuatro hambrunas. Y la crisis generalizada no se limita a las fronteras de esos cuatro países.
Según la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), casi dos millones de sursudaneses huyeron a los países vecinos, principalmente Uganda, Etiopía y Kenia, generándose la crisis de refugiados de más rápida expansión.
Y debido al flujo de refugiados sursudaneses, el campamento de Bidi Bidi, en Uganda, es actualmente el más grande del mundo, exigiendo al máximo a los servicios locales.
Escapando del hambre y del conflicto, numerosos nigerianos se refugiaron en la región del lago Chad, compartido por Camerún, Chad y Níger, y donde no escapan a la gran inseguridad alimentaria y a los brotes de enfermedades.
Entre los países invitados a la cumbre del G7 se encuentran representantes de naciones con crisis como Etiopía, Kenia y Nigeria.
Oxfam pidió a los países del G7 que aportaran su cuota parte de fondos, pues hasta ahora suministraron 1.700 millones de dólares, que es menos del 60 por ciento de lo que les corresponde.
Además, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solo reunió 30 por ciento de los 6.300 millones solicitados para los cuatro países. Si cada miembro del G7 aportara lo suyo, podrían reunirse casi la mitad de los fondos.
En 2015, el G7 se comprometió a sacar a 500 millones de personas de la pobreza y la malnutrición. Oxfam señala que, para ello, deben cumplir con sus compromisos y concentrarse en la prevención de la crisis.
Pero algunas de sus acciones no presagian nada bueno en lo que respecta a medidas aceleradas de lucha contra el hambre.
Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos propuso recortes significativos a la asistencia extranjera, que incluyen una disminución de 30 por ciento de los fondos para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.
La propuesta también incluye la eliminación de un gran programa de asistencia alimentaria, el Title II For Peace, lo que significaría la pérdida de más de 1.700 millones de dólares de asistencia alimentaria.
A propósito, el exjefe de Asistencia Extranjera a Desastres, Jeremy Konyndyk, señaló que los recortes son “catastróficos”. “Es tan malo que temo estar leyendo mal”, apuntó.
Por su parte, el presidente del Comité de Rescate Internacional, David Miliband, subrayó la importancia de continuar con la asistencia al extranjero para aliviar el sufrimiento humanitario y proteger los intereses y la seguridad de Estados Unidos y de sus aliados.
“Amenazas mundiales como el ébola y el Estado Islámico surgen de la pobreza, la inestabilidad y la mala gobernanza”, observó.
“Contrarrestar eso con políticas de asistencia al exterior no solo significa salvar vidas hoy, sino que le evita a Estados Unidos y a sus aliados el trabajo mucho más difícil y caro de combatirlas mañana”, añadió.
El presidente estadounidense Donald Trump también propuso eliminar la Fundación para el Desarrollo Africano, que ofrece subsidios a comunidades vulnerables de África subsahariana, y sugirió recortar los aportes de Estados Unidos a programas de cambio climático, como el Fondo Verde para el Clima, de la ONU, que procura ayudar a las naciones en riesgo a luchar contra el fenómeno.
Por su parte, la primera ministra de Gran Bretaña, Theresa May, ya eliminó el Departamento de Cambio Climático.
Además de elevar la ayuda humanitaria, las naciones del G7 deben comprometerse a financiar soluciones a largo plazo para construir resiliencia y mejorar la seguridad alimentaria, y así evitar desastres a gran escala, subrayó Oxfam, lo que incluye acciones en materia de cambio climático, “sin excusas”.
Está previsto que el presidente Trump anuncie si Estados Unidos permanece en el Acuerdo de París sobre cambio climático tras la cumbre del G7, que terminará este sábado 27.
“La historia muestra que cuando los donantes no actúan frente a las primeras alertas de posible hambruna, hay consecuencias a gran escala, con una devastadora pérdida de vidas; ahora otra vez se emitieron alertas claras”, añadió Oxfam.
“La comunidad internacional tiene el poder de evitar los fracasos, si decide hacerlo, organizando la logística internacional y una red de respuesta humanitaria para trabajar de forma sostenible con los sistemas locales existentes, con el fin de prevenir la hambruna y de atender los conflictos, la gobernanza y las causas del cambio climático”, concluyó la organización.
Traducido por Verónica Firme

Colombia, el segundo con mayor pobreza extrema en la región

Por: LaRepública
Luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) publicara el miércoles las cifras de pobreza durante 2016 en el país, LR quiso ver cómo afecta este flagelo a la región.
Aunque hasta el día de hoy, Colombia es el único que ha presentado cifras del año pasado, en términos de pobreza extrema (también llamada indigencia), el país se ubica como el segundo con el mayor porcentaje (8,5%) después de México (9,5%), muy lejos de la cifra de Chile, en donde solo 3,5% de la población vive en esa condición.
La pobreza extrema es entendida, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), como la situación en la que no se dispone de los recursos que permitan satisfacer al menos las necesidades básicas de alimentación y también afecta a 4,1% de peruanos, 4,2% de brasileños y 6,9% de argentinos.
No obstante, en términos del número de personas viviendo de esa forma, el orden de la lista varía. Colombia es el tercer país con el mayor número de la población en situación de pobreza extrema luego de México y Brasil, pues de acuerdo con el Dane, 4.003.000 personas viven con menos de US$39,82 al mes.
México, según el último informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) realizado en 2014, tiene 11,4 millones de personas viviendo con menos de US$64,96 al mes (ingreso mínimo). Entre tanto, Brasil, de acuerdo con información suministrada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tiene más de 8,5 millones de personas que sobreviven con US$24,90, la línea de pobreza extrema fijada en ese país.
Por el lado de las naciones con el menor número de personas en esta condición está Chile que, además de tener el PIB per cápita más alto de la región, de acuerdo con la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional realizada en 2015 por el Ministerio de Desarrollo Social, cuenta con alrededor de 628.000  personas. En términos monetarios, una persona en situación de indigencia tiene menos de US$152,99 al mes para satisfacer, por lo menos, sus necesidades de alimentación.
Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei), Perú tiene 1,26 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza extrema, que es de US$51,51 al mes.
En Argentina, el informe presentado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Pontificia Universidad Católica, al tercer trimestre de 2016, se encontró que 2,7 millones de personas están viviendo con menos de US$165,66 mensuales. Este monto es la línea de pobreza extrema fijada en el segundo trimestre del año pasado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).
Aunque el ingreso para considerar que se vive en la pobreza extrema en el país gaucho es el mayor de la región, no hay que dejar de lado que la inflación en 2016 llegó a 40% y el salario mínimo también es el más alto de los países evaluados, con US$521,34.
De acuerdo con Luis Fernando Ramírez, vicerrector de investigaciones de la Universidad de La Salle, pese a que erradicar la pobreza extrema es uno de los ejes fundamentales de toda política social, “es difícil atacar estos segmentos poblacionales (por ejemplo, los habitantes de la calle o las personas en situación de drogadicción) porque no tienen continuidad en los programas sociales”. En este sentido, considera que es mucho más complicado bajar la pobreza extrema que la general.
Precisamente, en relación con la pobreza a nivel general en Colombia, LR tuvo en cuenta la monetaria (28%) mas no la multidimensional (17,8%) que mide el Gobierno.
Con base en esto, una persona que reciba menos de US$82,77 al mes se considera pobre. Este ingreso fue el que más causó júbilo en el Gobierno ya que contribuye en mejoras a la calidad de vida. Para el presidente Juan Manuel Santos, “la meta que nos pusimos de cinco millones de personas que salieran de la pobreza multidimensional ya se cumplieron antes de terminar el periodo”, puesto que el país pasó de tener 13,71 millones de personas en esa condición en 2010 a 8,58 millones en 2016.
En términos de pobreza monetaria, Colombia es el tercer país de la región después de México (46,2%) y Argentina (32,9%). Ya en relación con el número de personas, también es el tercero con menor población detrás de Chile y Perú.
Para Yadira Gálvez, profesora de ciencia política de la Universidad Nacional Autónoma de México, aunque la región ha avanzado en la eliminación de la pobreza, aún le quedan desafíos como la creación de empleos dignos con salarios justos.
México lidera ranking de los más pobres
Para Yadira Gálvez, profesora de ciencia política de la Unam, uno de los principales problemas de su país es que la transferencia de recursos para eliminar la pobreza alivia la situación por un momento (sobre todo en la época electoral) sin que haya instrumentos sociales a largo plazo que generen mejores condiciones como sí pasa en Chile. Así mismo, el alto nivel de concentración de la riqueza, su apertura a los mercados sin diversificar productos, y el aumento de la informalidad han reforzado la desigualdad en México.

La Colombia negada, del posconflicto al recrudecimiento del paramilitarismo

TeleSUR. 
Por: CELAG 

Ocurre que el paramilitarismo –una fuerza latente en el territorio colombiano incluso después del fallido proceso de desmovilización durante el Gobierno de Álvaro Uribe[1]– viene dando muestras de fuerte presencia territorial desde inicios del 2016...
La contradicción que da inicio a este informe invita a reflexionar frente a un concepto que ha sido sobreexplotado en Colombia: el posconflicto, la palabra compuesta que dio lugar al desarrollo de todo un nuevo marco discursivo del Gobierno de Juan Manuel Santos, por medio del cual se resume un contexto con muchas más complejidades que las evidentes, las cuales derivan en dinámicas de conflictividad social que no dejan de ser persistentes.
Más allá de las situaciones de desigualdad social, el escaso desarrollo de oportunidades efectivas en la población juvenil, la falta de cobertura institucional en diversas zonas del país y los altos niveles de pobreza que afectan todos los ámbitos territoriales, existen otros factores que dificultan la efectiva finalización de la conflictividad social. Estas son las condiciones de preexistencia de una serie de grupos armados, redes de apoyo al terrorismo y la colonización del territorio por parte de actores ilegales vinculados al narcotráfico y/o grandes terratenientes, así como a empresas extranjeras asociadas a la explotación de recursos naturales. La articulación de estos factores ha dado lugar a la evidencia de otras dinámicas de violencia territorial asociadas a la ocupación de bandas paramilitares, ahora denominadas Grupos Armados Post-desmovilización (GAPD), que empiezan a ocupar las zonas donde hay un manifiesto vacío de poder institucional, y a presionar de forma violenta a líderes y lideresas sociales.
Ocurre que el paramilitarismo –una fuerza latente en el territorio colombiano incluso después del fallido proceso de desmovilización durante el Gobierno de Álvaro Uribe[1]– viene dando muestras de fuerte presencia territorial desde inicios del 2016, cuando, coincidiendo con una manifestación del Centro Democrático, las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) dieron inicio a un “paro armado” en Antioquia, Costa Atlántica y Costa Caribe. Durante el paro las AGC implantaron un toque de queda amenazando a los ciudadanos con panfletos y grafitis. Según el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), se registraron una treintena de ataques y cuatro asesinatos[2].
A partir de entonces, los focos regionales paramilitares vinculados inicialmente con actividades delincuenciales comenzaron a adquirir un discurso político asociado a la extrema derecha, de ahí que el paro armado comenzara un día antes de la masiva movilización uribista del 2 de abril de 2016. La respuesta oficial frente a estos ataques fue de omisión y se orientó a transmitir un mensaje de normalidad, un ejercicio que han mantenido hasta la actualidad, cuando el problema ya empieza a escapar de sus manos.
Todavía sin una clara política gubernamental de respuesta, estos grupos que han adquirido a lo largo del tiempo diversas denominaciones (BACRIM, Grupos Armados Organizados y Grupos Armados Post-desmovilización) poco a poco amplían y optimizan su estrategia de comunicación. En particular a través de Internet, por medio de su página web y de la red social Twitter[3], donde hacen alarde del control de armas en territorio, así como de presencia callejera.
Pero su estrategia no se centra únicamente en el ámbito rural, en las zonas urbanas líderes sociales y maestros reciben frecuentes amenazas de bloques asociados a dichas zonas. Recientemente, 24 profesores del área de ciencias sociales y tecnología del Colegio Distrital Benjamín Herrera[4] fueron amenazados por el Bloque Capital de las Águilas Negras, otro conocido grupo paramilitar que opera en el país.
Según el Programa Somos Defensores, en su Informe Anual 2016 – Sistema de Información sobre Agresiones contra Defensores de Derechos Humanos en Colombia, la situación más alarmante tiene que ver con los asesinatos a líderes sociales en desproporcionado aumento. Las agresiones se redujeron de 2015 a 2016 un 29%, pasando de 682 agresiones reportadas en 2015 a 481 en 2016. Sin embargo, para 2016 se reportaron 80 casos de homicidios y 49 casos de atentados contra líderes sociales, mientras que en 2015 tuvieron lugar 63 homicidios y 35 atentados. Además de este tipo de agresiones se reportó que el 67% de los casos se trata de amenazas, el 4% detenciones arbitrarias y 0,1% de violencia sexual. Un total de 44 asesinatos fueron cometidos, según la organización, por grupos asociados al paramilitarismo[5].
En 2017 el panorama no ha cambiado; según la plataforma de contenidos para la generación de paz en Colombia, ¡Pacifistas!, el número de líderes sociales asesinados supera la veintena en lo que lleva de transcurrido el año 2017[6], y asciende a 31 desde el comienzo de los acuerdos entre el Gobierno y las FARC en noviembre de 2016. La ONU ha registrado la proliferación de asesinatos en Colombia. El 16 de marzo del corriente año, Todd Howland, el representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en el país, presentó el informe anual alertando sobre el aumento de los ataques a activistas sociales. Del informe se desprende que, entre los autores de los asesinatos y amenazas se encuentran, en primer lugar, grupos paramilitares, seguidos de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidentes de las FARC. Howland, agregó que el Gobierno colombiano debe “reconocer que estos asesinatos son un problema”[7] y conformar alianzas como forma de prevenirlos. El funcionario destacó que los casos ocurrieron principalmente en áreas recientemente desocupadas por las FARC pero con histórica presencia de  la guerrilla, dónde la actividad económica principal es de carácter ilícito, cultivos de coca y la minería ilegal[8].
A estas denuncias se ha sumado el viernes 21 de abril la presentada por Amnistía Internacional[9], que atestigua una oleada de asesinatos a líderes indígenas en zonas históricamente expuestas al conflicto armado, la mayor parte de ellos en el suroeste del país. El patrón común de las víctimas fatales –mayormente afrocolombianos, campesinos, indígenas– es constituirse en miembros o líderes de procesos sociales y políticos a través de Juntas de Acción Comunal (JAC), la Guardia Campesina y resguardos indígenas; otros pertenecían a asociaciones de izquierda tales como COCCAM, Fensuagro, Marcha Patriótica, Congreso de los Pueblos, Partido Comunista o la Unión Patriótica[10].
La implementación de acuerdos fue ineficaz en la protección a líderes tras la desocupación de las FARC y actualmente el debate se centra en el carácter sistemático o no de las matanzas. El Gobierno nacional no reconoce el accionar del paramilitarismo. El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas[11], señaló que las autoridades no encuentran un patrón común entre el asesinato de líderes y activistas por los derechos humanos. Mientras tanto el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, sostuvo durante el lanzamiento del informe que el Estado tiene “grandes desafíos en materia de control territorial y presencia institucional” en muchos territorios dejados por las FARC. Lo cierto es que previo a que el Gobierno y las FARC cerraran el acuerdo de paz, la guerrilla ha apremiado a Santos a tomar medidas para frenar la oleada de asesinatos de los líderes sociales.
La guerrilla y distintas ONG, coinciden en que las muertes son producto del accionar paramilitar. Sin embargo, el Gobierno ha desestimado esa versión reiteradamente y atribuye la culpa a bandas criminales dedicadas al narcotráfico. El ministro de Defensa aseveró que no hay documentación que logre comprobar que fuerzas paramilitares estarían detrás de los asesinatos de líderes sociales en el país, como dice el informe anual de Derechos Humanos de la ONU para Colombia. La omisión gubernamental es preocupante especialmente de cara a los comicios de 2018 puesto que ante el negacionismo –de la existencia de grupos paramilitares- por parte de las autoridades, la situación podría verse agravada.

Informe alerta sobre la creciente pobreza en la sociedad española

Insurgente.org.

El Informe sobre el Estado Social de la Nación 2017, elaborado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales (asociación encargada de proponer ideas y soluciones a la administración y a las empresas del sector en materia de servicios sociales) advierte de una “extensión y persistencia” de la pobreza, precariedad, exclusión e incremento de desigualdades en la sociedad española; y propone a los políticos: derogar la Reforma Laboral para acabar con la precariedad; una renta mínima; atender a las 340.000 personas dependientes que no reciben atención, y el rescate de los parados de más de dos años.

En cuanto a la pobreza, el estudio constata que esta “se ha instalado en la sociedad española, afectando a personas y familias que cada vez ven más difícil salir de su situación” y alerta de la dificultad de las nuevas generaciones que nacen en un ámbito empobrecido de salir de esta situación a lo largo de su vida.

En concreto, aporta datos como que casi 700.000 hogares (1,3 millones de personas) no tienen ningún ingreso. Por ello, los autores del informe consideran imprescindible una regulación estatal que garantice una renta básica no vinculada a procesos de inclusión.
El paro de larga duración que afecta a casi dos millones de españoles es la expresión más evidente de esta “cronificación” de la pobreza. Ante esta situación, proponen a los políticos diseñar un plan que ofrezca a toda persona desempleada por un tiempo superior a dos años, un empleo de al menos seis meses de duración.

Asimismo, consideran necesaria la derogación de la Reforma Laboral. El coordinador y redactor del informe, Gustavo García Herrero, ha explicado que el precio de la recuperación es que ha “dejado sin futuro a la inmesa mayoría de la población española” que tiene que conformarse con “sobrevivir” y no puede hacer proyectos vitales.

“Ahora que el Gobierno está tan preocupado por la natalidad, no hay medida más importante que derogar la Reforma Laboral, sería la mejor medida para fomentar la natalidad”, ha precisado García Herrero, que ha explicado cómo la precariedad, causada por la inestabilidad en el empleo y los bajos salarios, provoca que 6 millones de personas estén en permanente riesgo de caer en la pobreza ante cualquier posible “vaivén”.

Asimismo, el informe sugiere como medida para la generación de empleo así como para la protección social la firma de un Pacto de Estado para atender a las casi 350.000 personas reconocidas como dependientes que no reciben atención. Con esta medida, según señalan, se generarían 90.000 empleos directos, con un incremento del gasto público de 1,5 millones de euros al año.

En cuanto a la exclusión social, los autores del estudio han precisado que hay que distinguirla de la pobreza pues en estos momentos hay más de 8 millones de trabajadores que viven bajo el umbral de la pobreza pero que no están excluidos. Además, han alertado de la soledad como la nueva forma de exclusión social, que lleva a muchas personas mayores a vivir en “situaciones dramáticas”.

Según ha advertido el redactor del capítulo ‘Pobreza y Exclusión Social’, Luis Barriga, existe el riesgo de caer en un proceso de “espiral acelerada” hacia la exclusión en los próximos años si no se toman medidas para evitarlo; y ha alertado de la “bomba de relojería” que puede ser la exclusión y la situación de los jóvenes sin futuro.

Sobre las desigualdades, el informe precisa que estas no solo se están manteniendo tras la crisis sino que se están incrementando y recoge datos como que el 1% de la población española con mayor patrimonio acaparaba en 2016 más de una cuarta parte de la riqueza del país, mientras que el 20% más pobre se quedaba con un 0,1%.

La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha entregado el informe a los partidos políticos de cara al debate que tendrá lugar este miércoles 22 de marzo en el Ateneo de Madrid y en el que participarán todos los Grupos Parlamentarios.

También asistirán diversas organizaciones sindicales, sociales y profesionales. Se trata de la cuarta ocasión en la que se celebra este debate, que tiene como objetivo dar la réplica al tradicional Debate sobre el Estado de la Nación.

EP

OMS: la “contaminación” mata anualmente a 1,7 millones de niños

Insurgente.org. 

Insurgente: No es la contaminación ni el ambiente insalubre, ni la falta de higiene ni la falta de saneamiento o falta de alimentos lo que mata a los niños. ES LA POBREZA Y EL CAPITALISMO !!
Un entorno contaminado o poco saludable provoca cada año la muerte de 1,7 millones de niños menores de cinco años.
“Cada año, los riesgos ambientales como la contaminación del aire interior y exterior, el humo de segunda mano, el agua insalubre, la falta de saneamiento y la higiene inadecuada causan la muerte de 1,7 millones de niños menores de 5 años”, ha informado este lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según el informe publicado en el sitio web del ente, más del 25 por ciento de las muertes entre los niños menores de cinco años son atribuibles a ambientes insalubres.
“Un ambiente contaminado es mortífero, ante todo para los niños pequeños cuyos órganos y sistemas inmunitarios en desarrollo, así como vías respiratorias y cuerpos más pequeños, los hacen especialmente vulnerables al aire y al agua sucia”, cita el comunicado a la directora general de la OMS, Margaret Chan.
Así, las infecciones respiratorias como la neumonía, atribuible a la contaminación del aire y el humo de segunda mano, matan anualmente a 570 000 niños menores de cinco años, y la diarrea resultante de la falta de acceso al agua potable, saneamiento e higiene se lleva la vida de otros 361 000.

Observen el lugar que ocupa España en el ranking europeo de pobreza infantil

Insurgente.org
España ocupa el tercer puesto en el ranking mundial de pobreza infantil de los países de la OCDE, lo que le convierte en el primer país europeo con más pobreza infantil de toda la Zona euro.
Los datos de este ranking, publicados en un informe de la OCDE elaborado a finales del año 2016, ubica a Turquía, Israel y España como los tres países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico cuya tasa de pobreza infantil es más alta, concretamente del 25,3%, 24,3% y 23,4%, respectivamente.
Por encima del 20% solo se encuentran dos países más, Chile y Estados Unidos, con tasas del 22,5% y 20,2% respectivamente, siendo siete los países que  sin llegar al 20% superan el ratio del 15%; México, Grecia, Portugal, Italia, Canadá, Japón y Letonia.
Por debajo del 15% y sin descender de un ratio del 10% se sitúan doce países, Estonia, Eslovaquia, Polonia, Australia, Nueva Zelanda, Bélgica, Luxemburgo, Hungría, Francia, Holanda, República Checa y Austria, quedando los restantes once países de la OCDE con una tasa de pobreza infantil inferior al 10%.
Finlandia y Dinamarca son los dos países con menor tasa de pobreza infantil; un 3,6% y un 2,7%.
El mismo informe recoge asimismo otro ranking con datos de trabajadores pobres, otra variable en la que España ocupa un lugar muy alto en el ranking de países de la OCDE, concretamente el cuarto con un ratio del 14,5%, tan solo por detrás de Turquía, México y Chile, cuyas tasas ascienden al 15,6%, 15,3% y 14,7%.
En el polo opuesto de esta última variable socioeconómica se encuentra Alemania, donde tan solo el 3,5% de sus trabajadores son considerados pobres.


elcaptor

Argentina. Pobreza y educación: Breve excursión sobre ciertos mitos

Por Andres Sarlengo / Kaos en la Red

El 48 % de los niños en el país pervive en la pobreza. Y con el macrismo se redoblan estos índices: 297 pobres se suman cada hora. Varias preguntas nos interpelan como docentes y educadores: ¿Qué hacer? ¿Puede la educación librarnos de este “flagelo”? ¿Cómo enseñar entre tanto empobrecimiento humano? ¿Qué papel le queda a la escuela pública frente a esta situación oprobiosa? ¿Cómo fomentar el aprendizaje y el pensamiento crítico en aulas que se parecen más a “galpones digitalizados”?
Veamos que dicen los “oficialistas”, porque decirle burgueses, puede sonar irrespetuoso. Para Manuel Álvarez Trongé, presidente de Educar 50, se deben implementar “tres ideas para la acción: 1) Declaración de emergencia educativa. 2) Las mejores escuelas entre los más necesitados 3) Tecnología y educación” (…) así (…)”la buena educación es el mejor camino para erradicar la pobreza si se hace planificada e integralmente con otras asistencias como la social, de salud y de empleo joven” (1).
Seamos contundentes a modo de intento de respuesta: nadie es pobre por su “baja” educación (en sí mismo) sino como resultado de las relaciones sociales de producción que nos explotan. El historiador Alejandro Belkin recuerda algunas cifras: “Hay 628.000 patrones en Argentina y 16.548.000 de trabajadores a su servicio (2)”. Se es pobre o no en ese entramado de relaciones de poder; entre el capital y los trabajadores surge la miseria colectiva de los laburantes y la riqueza de un grupúsculo que como afirma Darío Balvidares “traman el destino de los demás”. La plutocracia en definitiva nos domina.
¿Los poderosos quieren en verdad las “mejores escuelas públicas” para los niños necesitados, hijos de trabajadores?
En vez de “Más educación, menos pobreza (1)” hay que desentrañar la conexión plutocracia –educación o cuál es la pedagogía del capital.
Hasta ahora podríamos decir que el sistema educativo argentino contribuyó a la “modernización dependiente” del país, como si la educación fuese una variable más en la producción de mercancías, en busca del “desarrollo”. La “tres ideas para la acción de Trongé “–modernización tecnológica con cambio social planificado y las mejores escuelas para los niños pobres- en ningún momento y sentido cuestionan el origen del problema: la estructura socio económica producida por el capitalismo. Tomando a Martín Almada, abogado y pedagogo paraguayo, y vía metodología comparada “para esta concepción (de Trongé y el macrismo) la educación se justifica en cuanto habilitación de recursos humanos para aumentar la productividad de la mano de obra. Enarbolarán la bandera de que “la educación es la base del desarrollo”, frágil argumento de los reformadores de la educación, inspirados en los principios conservadores de tipo pedagogista, modernizante, es decir, desarrollista”. De ahí, las declaraciones frente a empresarios e industriales del Esteban Bullrich: “No les hablo como Ministro de Educación, sino como gerente de Recursos Humanos (3)”. También el Ingenieros en Sistemas espetó el 20 de enero pasado: “Estamos convencidos de que la pobreza tiene raíz educativa, igual que los problemas de terrorismo e inmigración (4).
Cabe insistir: no es la escuela quién genera pobres sino el sistema productivo que a la vez que produce mercancías nos forma alienados y cuasi indigentes. En todo caso, las aulas son símil de “galpones” donde los alumnos y docentes sufrimos nuestra pobreza por unas horas.
Y no es casualidad que Trongé, Sánchez Zinny (Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica) y Bullrich cuasi coincidan. Las provincias en la Argentina –dice el Ministro Nacional- llegaron a un acuerdo “en los valores, competencias y habilidad que deben tener los jóvenes para salir del secundario (4)” mientras que Sánchez Zinny en su artículo “Para el nuevo mundo, nueva educación” subraya: “Esta realidad se percibe todavía más en los institutos terciarios y en las universidades: están muy lejos de las demandas laborales, con carreras largas en años y horas, y poco relacionadas con las competencias y los escenarios del dinámico mundo productivo de las próximas décadas. Además no ponen el énfasis en habilidades socioemocionales, sino en otras que rápidamente se vuelven obsoletas en la actual economía del conocimiento (5)”. El titular del INET quiere una escuela más “productiva” aún, en otras palabras, más ganancia empresarial.
En síntesis, encubiertamente o explícitamente, los discursos emergentes del poder de la plutocracia le dan a “la educación el poder de sacarnos de la pobreza hacia el desarrollo”; aunque en verdad vienen a ocultar la relación que determina nuestro presente: 628.000 patrones definen -con el Estado y el gobierno a su favor- el porvenir de 16.548.000 de trabajadores”. Y si uno hilara más fino no son más de 500 corporaciones quienes someten nuestros cuerpos.
Como sostiene León Rozitchner: “El propietario del Todo está determinando, con su figura y su poder, la subjetividad de cada súbdito”.
Y Trongé, Bullrich y Sánchez Zinny escriben para esos propietarios, y para colmo lo hacen de nosotros, los “pobres”. Es hora de otra escuela pública donde la burguesía, sus corporaciones y sus amanuenses ya sean el pasado. Una escuela de los trabajadores será así cuando derrotemos a la plutocracia.

Notas:
1. Más educación, menos pobreza. Clarín. 04-02-2017
2. Situación ocupacional de la población urbana total. 4º trimestre de 2010. Fuente: TEL en base a datos del Ministerio de Economía y procesamientos propios de la EPH-INDEC
3. Página 12. 23-11-2016
4. Argentina impulsará un acuerdo en el G 20 para crear una formación docente global. Télam.
5. La Nación. 21-01-2017

Salario, pobreza y desigualdad en la Colombia del 2016

[Video] Los niños del Chocó merecen una oportunidad

“Que el mundo sepa que nuestro país es paz, es deporte, es amor”

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Dos rostros que explican su procedencia.

Son hijos del pueblo. Sus caras lo demuestran. Ninguno de ellos se parecen a un hijo de Pachito Santos, o de Uribe, o de Ordóñez, o de Lafaurie.

Son muchachos que con constancia, con fuerza y fortaleza, con una voluntad de hierro, soportando 5 y más horas pedaleando contra la adversidad de ser pobres.

Ni Nairo ni Esteban son ricos. Campesino uno. El otro clase media. Batalladores ambos por sacar sus familiares del círculo infernal de la pobreza. Hijo de pobre por siempre pobre, es una máxima en Colombia.

Ellos han vencido la adversidad. Han escrito páginas épicas con sus fuerzas. Al igual Ibargüen, Forge Figueroa, y todos los deportistas que han triunfado contra la maldición de ser pobre en el Segundo país más inequitativo del mundo.

Hemos pujado durante tres semanas el triunfo de Nairo. Seguimos la lucha de Esteban, de tantos pedalistas colombianos que luchan día a día por triunfar y vencer la pobreza en un país en el que ser pobre es una maldición.  


Un brindis por ustedes, gladiadores contra la pobreza!
 

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