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Despedida de Cristian Pérez - Sí a la Paz

Colombia: Falsa Democracia

Colombia: Falsa Democracia
Falsa democracia

RECOMENDADO CAMBIO TOTAL

[Colombia] Falsa democracia II: la democracia burguesa

Hernando Vanegas Toloza, Postales de Estocolmo. En el artículo de ayer abordamos, someramente, la historia de la democracia burguesa ...

Hey loco, No dispares!

Vamos a Cuentiarnos la Paz

LOS RICOS NO VAN A LA GUERRA

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[Perú] El Congreso admite el pedido de vacancia contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski

RT Actualidad.

Varios partidos opositores han presentado este viernes una petición para cesar al presidente del país.
En Perú, varios partidos peruanos de la oposición se han reunido este viernes para presentar en el Congreso una solicitud de "vacancia" para destituir al presidente Pedro Pablo Kuczynski, informa Europa Press. Este paso implica el comienzo de un proceso del 'impeachment' contra el mandatario por "incapacidad moral".
Los firmantes de la petición insisten en la "conducta contraria a la majestad del cargo presidencial" del presidente y afirman que "la incapacidad moral es aplicable a aquellas conductas graves que, sin ser delitos ni infracciones de un juicio político, deterioren […] la dignidad presidencial".
El partido fujimorista Fuerza Popular se unió este jueves a la solicitud de renuncia de Kuczynski debido a su presunta vinculación con el caso de corrupción Lava Jato, que se originó en Brasil.
La empresa brasileña Odebrecht reconoció que, entre noviembre de 2004 y diciembre de 2007, hizo dos pagos de 782.207 dólares a una empresa a nombre del actual mandatario peruano.

Kuczynski rechaza dimitir

Por su parte, el presidente peruano ha reiterado que las acusaciones en su contra sobre los supuestos pagos de Odebrecht "son falsas" y ha solicitado a la Fiscalía de Perú el levantamiento de su secreto bancario.
Kuczynski ha asegurado que no renunciará a su cargo: "No voy a abdicar a mi honor, valores y responsabilidades como presidente de todos los peruanos", cita sus palabras el diario peruano La República.
En noviembre, el mandatario negó su vinculación con Odebrecht pero el pasado miércoles un grupo de legisladores presentó un conjunto de documentos que revelaron que la consultora financiera de Kuczynski, Wesfield Capital, habría recibido 782.207 dólares entre 2004 y 2007.

Congreso admite "vacancia"

La noche de este jueves el Congreso de la República admitió la petición de vacancia contra Kuczynski, por "permanente incapacidad moral" para ejercer el cargo por su presunta vinculación con el caso Odebrecht.
La moción fue admitida con 93 votos y 17 en contra, aunque solo se requerían 48 para activar el proceso. El futuro del mandatario se decidirá el próximo jueves 21 de diciembre, a la 9:00 de la mañana, cuando el mandatario se presente ante el Parlamento, refiere El Comercio
Horas antes de la decisión, el presidente peruano volvió a pronunciarse respecto al caso y negó cualquier vinculación con la trama de corrupción: "Yo no tuve nada que ver con la firma de estos contratos", añadió.
Para que la vacancia sea efectiva, se requiere el respaldo de al menos 87 votos en el Congreso.

[Colombia] Tocaron fondo

Allende La Paz.

La preocupación por la marrullería del Congreso de no aprobar sin modificaciones el Acuerdo de Paz ha hecho pasar por alto que el Congreso colombiano ha tocado fondo.

Con la firma del Acuerdo de Paz y del Cese Bilateral de Fuegos los colombianos se han dado cuenta que el problema de Colombia no era la guerrilla de las FARC-EP y del ELN, sino la corrupción que carcome todo el aparato estatal,  o sea, desde el poder ejecutivo, el legislativo, el poder judicial, y se extende a todos las instituciones estatales y sectores de la sociedad (militar, policía, iglesia católica, evangélicos, etc).

El poder legislativo lleva la bandera de la corrupción. Es una práctica consuetudinaria –diaria- que los congresistas –llamados padres de la patria- no funcionan, no se mueven, si no es por la cantidad de dineros que el ejecutivo coloca en sus cuentas o la de sus amigos.

La corrupción del congreso no es de ahora. Ello es claro. Lo que nos ha llevado a encontrar que la corrupción es consustancial con el capitalismo. Era una práctica constante y recurrente en Colombia que el ejecutivo para garantizar las mayorías para hacer aprobar sus políticas de gobierno repartía los dineros de obras públicas destinadas a las regiones. Los corruptos se llevaban buena parte de los dineros de los colombianos y se presentaban como los salvadores de las regiones, sobre todo esas regiones olvidadas de la mano de Dios y de los gobiernos.

Èsta práctica corrupta tenía la mano corruptora del gobierno de turno y la mano corrompida del legislative que vendía su apoyo a las políticas de gobierno. Ahí no jugaba ningún sentimiento de Paz. Ningún principio ético ni ningún valor moral. Todo se reducía a cuanto valía cada congresista según el tasaje en el palacio presidencial.

Los alumnos tomaron nota y desarrollaron la práctica corrupta. Los actos de corrupción se presentaban en todas las esferas, aún sin la participación del ejecutivo, al punto que uno de ellos prometió “reducir la corrupción a sus justas medidas”.

Hoy día la corrupción engulle 50 billones de pesos al año, una cantidad realmente astronómica. Y los corruptos van desde ministros, viceminitstros, parlamentarios, funcionarios de más baja responsabilidad, militares, prelados de la iglesia, Iglesias evangélicas, alcaldes, gobernadores, diputados, concejos, hasta funcionarios del  nivel local que exigen el pago de la coima para realizar ésta o aquella labor.

El Acuerdo de Paz tiene en el momento mucho puntos a su favor, lo cual hace pensar que los colombianos pobres, el pueblo, lo defenderán con toda suenergía. Entre esos puntos está el de haber destapado el origen de los males de Colombia. El problema de Colombia es la corrupción, no la guerrilla como se decía.

Prueba de ello la tenemos en el Congreso que, queriendo que recuperara su mejor cara, fue llamado por parte del ejecutivo como el ”congreso de la Paz”. No se logró ni lo uno ni lo otro. Jugaron más las corruptas prácticas milenarias que la pretendida recuperación promovida por el ejecutivo Santos.

Uribe trató de recuperar el control sobre la corrupción, no para acabarla, sino para manejarla a su antojo. Ha chocado con el apetito corrupto de su contrincante-amigo Germán “no es el man” Vargas Lleras.

La exigencia de la correspondiente “mermelada” para aprobar el Acuerdo de Paz puso en su sitial al susodicho congreso. Carecen del mínimo valor patrio. Son mercachifles de sus intereses mezquinos. Con la posición asumida por Cambio Radical, Centro Democrático y partido Conservador, el congreso “tocó fondo”.

Tocará a los congresistas honestos y democrátas, a los de izquierda, a los independientes, que amen ésta Patria sin mezquindades, avanzar hacia la concreción de una amplia coalición que con valor de Patria coloque como prioridad primerísima del país la construcción de un Gobierno de Transición que conduzca a Colombia por los senderos de Paz que quiere el pueblo colombiano.

Para ello requiere el concurso de los partidos populares, las organizaciones sociales, las organizaciones campesinas, indígenas, obreras, estudiantiles, de mujeres, que  haciendo suya la construcción de un Gobierno de Transición en vías de la construcción de una Colombia en Paz con justicia social.


Empezemos ya sin sectarismos de ninguna índole.

[Colombia] El Congreso de la paz

Por: Nicolás Rodríguez.
Terminado el fast track el balance es bastante regular. Más de la mitad de lo requerido para implementar los acuerdos de paz no fue tramitado.
El Centro Democrático fue firme en sus apuestas al fracaso, los partidos de la Unidad Nacional huyeron cuando más se les necesitaba y los congresistas de Cambio Radical y el Partido Conservador lo dejaron todo en la cancha a la hora de pedir dádivas a cambio de apoyos.
Ante la falta de cuotas y puestos burocráticos, los representantes no volvieron a trabajar. O lo hicieron a medias. O trabajaron impidiendo que los demás lo hicieran (romper un quorum también es un oficio).
En la Navidad que viene personas como Rodrigo Lara, una joven promesa de la política (el encargado de la renovación para que todo siga como va), pueden celebrar por lo alto. Desde la Presidencia de la Cámara se aseguró de entorpecer la reforma política y puso lo suyo, que tampoco es mucho, para evitar la posibilidad de una Colombia incluyente.
Su jefe político natural, entre tanto, ofrece cambios como el de la reducción de la edad para los inimputables de 14 a 12 años, a tono con aquello de que los jóvenes son el futuro del país.
Son muchos los temas agrarios que entre todos lograron esquivar. Si esa era en buena parte la espina dorsal del acuerdo, lo que sigue, con Uribe y Vargas Lleras a la espera, es aún más incierto. No hubo discusiones sobre la formalización de la pequeña y mediana propiedad rural, ni se habló correctamente de los créditos para el trabajo agrario. La ley de tierras pasó de agache.
La ley que pretendía darle un tratamiento especial a los cultivadores de coca que se acogieran a la sustitución de cultivos tampoco tuvo doliente. Salvo por el fiscal, que se mostró interesado en tumbarla. Y ya se sabe que su candidato presidencial pidió lluvia de glifosato y cárcel para todo el mundo.

[Colombia] “Pedirle peras al olmo”

Allende La Paz.

Cayó el telón. El sainete en que convirtieron en el congreso el Acuerdo de Paz ha terminado. Para vergüenza de los congresistas. Para pena del presidente Santos.

Ya se sienten realizados los congresistas. Cumplieron las expectativas de sus amos. No le cumplieron a los 40 millones de colombianos que apoyan la Paz. Mostraron, una vez más, su profunda mezquindad.

Evidenciaron ante todos que a ellos les importa únicamente lo que les ordenan sus amos empresarios, terratenientes, ganaderos, narco-paramilitares.

La paz es un asunto del pueblo. Definitivamente. Porque ellos son los que han puesto los muertos en éstos 53 años de Guerra interna. Los muertos –guerrilleros, soldados, policías- son hijos de madres populares. Por ello no les importaba la suerte del Acuerdo de Paz.

Para qué preocuparse por un Acuerdo de Paz que no les competía lo más mínimo. Total, los hijos de los congresistas nunca irían a la Guerra. Jamás. Entonces que se maten entre ellos. Que se maten entre ellos para salvar el sistema que los congresistas le imponen a los colombianos.

Todo terminó en la más cruel opereta. Congresistas del establecimiento que no saben como funciona la maquinaria. Ni siquiera cuántos votos necesitaban para aprobar una Ley. Desconocimiento total. Ni siquiera en ésto son duchos. La incapacidad es total. Ya antes habíamos tenido una muestra de esa ignorancia. La congresista Cabal hablaba con propiedad pasmosa de la  Masacre de las Bananeras como si ella la hubiera vivido o estudiado desde 1928. Y así actúan éstos ”inteligentes” congresistas.

Nuestro pueblo no se que quedará cruzado de brazos. Ya no. De ahora en adelante cobrará cada acción contra el pueblo castigándolos con lo que les duele. El voto. Sabemos que la maquinaria les da para para pensar que con solo ella puede contar para perpetuarse en el poder. La maquinaria si acaso les garantiza el 25%. El restante 75% está en manos del pueblo. Y lo usará para castigarlos.

Las cosas, los aires que respiramos, han cambiado desde el Acuerdo de Paz. Apenas en un año estamos viendo cómo resultan sacudidas las instituciones estatales. Y al silenciar los fusiles ha permitido escuchar los otros ruidos que alteran el ambiente. La corrupción –consustancial al régimen imperante- ha mostrado su fea cara ante los colombianos.

50 billones de pesos anuales que pasan a las manos manchadas de los corruptos –que a la vez son unos de los agenciadores del Terrorismo de Estado-, servirían para ir resolviendo los problemas de los colombianos. E iríamos maniatando las manos corruptas.

Ya tenemos una tarea por delante. Los 168 municipios de las Circunscripciones de Paz tienen que saber quiénes son los que cotaron contra ellas. Y castigarlos no depositándoles uno, ni uno, de los votos en las elecciones de 2018.

Evidentemente que exigiremos del estado el cumplimiento de sus compromisos con el Acuerdo de Paz, paz que es para los colombianos pobres, no solo para la FARC, no solo para los oligarcas. Éstos son los máximos usufrutuarios de la Paz. Ahora podrán ir a sus fincas con toda la tranquilidad que les ofrece la Paz.

Mas el pueblo siempre ha sobrevivido con sus propios recursos. Siempre ha sobrevivido con su fuerza de trabajo. Y en la Colombia campesina e indígena tenemos el ejemplo más palpable. En la Colombia citadina el 60% de los trabajadores viven en la informalidad, la economía del rebusque.


Por todo ello, ante la mezquindad de la politiquería colombiana, no le pediremos peras al olmo, esgrimiremos como nuestro escudo la confianza en nuestras propias fuerzas. Ellas serán las garantes de nuestro triunfo.

[Colombia] El güevoncito

Domínicio Nadal, El Cuento de la Semana.

Cuentan los viejos que había un país que contaba con un ministro de Justicia que se enfrentó al narcotráfico del capo Pablo Escobar cuando a todo el mundo se les “ensopaban” los pantalones con solo oirlo mencionar en sus cercanías.

Rodrigo Lara Bonilla resultó asesinado por el “capo” Pablo Escobar, primo de José Obdulio Gaviria y jefe de Álvaro Uribe Vélez. Semejante ejemplo no fue suficiente para que su hijo tuviera los pantalones de su padre y se fue por las ramas y milita en Cambio Radical, partidito de Germán –no es el man- Vargas Lleras, plagado de miembros del narcotráfico como lo muestran los casos de la Guajira con “Kiko” Gómez y Oneida Pinto, quienes no muestran empacho en recurrir al asesinato de sus competidores politiqueros.

Hoy lo vemos, al Larito, el “güevoncito”, torpedeando el Acuerdo de Paz firmado entre las FARC-EP y el gobierno de J.M. Santos en representación de todo el estado y está realizando cuanta maniobra se le ocurre para retrasar la aprobración de lo Acordado. Acciones que favorecen a los asesinos de su padre. Qué paradoja!

No se nos ocurre pensar otra cosa que el “güevoncito” carece de principios éticos y valores morales que no adquirió por la falta de su padre. Lo lamentamos, pero no lo justificamos.

Hemos sido muchos los colombianos que hemos  perdido nuestras familias y no por ello nos tiramos a los brazos de los asesinos de nuestra familia. Por el contrario, hemos seguido en la lucha contra esos asesinos en la trinchera en que nos ha tocado. Algunos decidieron “irse al monte” –decisión valiente-, otros más cobardes optamos por el exilio, y otros también valientes están en Colombia quizá esperando que una bala asesina siga cobrándonos nuestra gallarda decision.

Eso sí, el “güevoncito” usufructúa el apellido de su padre y hoy es un encumbrado presidente de la Cámara de Representantes en un Congreso profundamente corrompido, quizá el puesto que se merece un individuo sin moral y ética.


Éste cuento no da para más porque da grima escribir sobre un ser anodino como al que le dedicamos una página. Apenas una página. No da para más…

Congreso colombiano hace trizas la JEP

EXTRA ! EXTRA !

Bajo la conducción de Roy Barreras y el respaldo total del uribismo, cambio radical y los conservadores, el senado acaba de anular en la práctica el concurso, la selección y el nombramiento de los magistrados de la JEP ! 

Me pregunto: que dirá la Onu, el tribunal europeo de derechos humanos, cuando se enteren que el trabajo de sus delegados, el congreso de colombia lo echó al balde de la basura?

Ahora, mas que nunca se debe hacer la denuncia internacional de esos atropellos.

[Colombia] La politiquería a sus anchas

José María Carbonell. Nueva Colombia.

Estamos viendo un espectáculo lamentable. Los congresistas de los partidos del establecimiento pretenden chantajear al ejecutivo –Santos- en éste período electoral con el san benito de aprobar la JEP (Jurisdicción Especial de Paz) solo si el gobierno les suelta la “mermelada” para ellos presentarse en las regiones con los dineros que van a solucionar los problemas de esas regiones.

Preguntamos: Qué hacen los congresistas –senado y cámara- en los tiempos no electorales? Se sientan a ver cómo discurren las sesiones ordinarias de sus células legislativas? Presentan proyectos de ley que favorezcan a sus conciudadanos?

No parece. Ya estamos viendo las movilizaciones campesinas y la Minga indígena exigiendo el cumplimiento de la Implementación del Acuerdo de Paz, o sea, defendiendo la Paz, y exigiendo el cumplimiento de los Acuerdos alcanzados con ellos hace dos años y también con nuevas peticiones.

Los congresistas pareciera que no los movieran las reivindicaciones de campesinos e indígenas. Por qué? Porque esos congresistas saben que entre campesinos e indígenas no están los votos de “ellos”. Los votos de los actuales congresistas del establecimiento están en los que venden sus votos –a cambio de 50 mil pesos, un tamal y una botella de licor- y en los votos que están atrapados en la maquinaria estatal.

O sea, los congresistas colombianos –corrompidos hasta los tuétanos- viven otra realidad que no es la realidad que padece el pueblo. Esos congresistas viven la realidad de la corrupción (Reficar, Odebrecht, SaludCoop, etc) y de ella están pendientes, al punto de consumen gran parte de su tiempo pensando “como meterle el diente”.

Esa es la triste realidad. El pueblo debe entonces “pagarles” con la misma moneda. En las próximas elecciones deben castigar con su voto a los corruptos. Voten por los candidatos del Nuevo Partido de la FARC o analicen si van a votar por otros candidatos, si esos candidatos los representan realmente.

No permitamos que “los mismos con las mismas” se sigan apoderando de los dineros de nuestros impuestos.


Construyamos entre todos una Colombia en Paz con justicia social.

[Colombia] ¡Oh, Congreso inmarcesible!

Por: Cristina de la Torre.
Chantajistas, vendedores de la paz por un plato de lentejas, prosélitos vergonzantes o aulladores de la guerra, pasarán a la historia por su pequeñez los parlamentarios que malograron el Acuerdo del Colón o lo redujeron a flecos. Si hubieran librado batalla de ideas, sería una victoria honrosa. Pero casi todo ha sido marrulla, trampa, patrasiada de lo acordado limpiamente y ya aprobado, cálculo sobre mermelada y puestos, y un mendigar acomodo en los altares de la caverna, el Centro Democrático y Cambio Radical. Razón tiene el 89 % de los colombianos que desprecia a esta clase parlamentaria hoy dispuesta a sepultar el proceso que desarmó a la mayor guerrilla de Occidente, la allanó a la democracia burguesa y a su justicia. Y que es modelo de negociación para el mundo.
Salvo por figuras como Angélica Lozano, Jorge Robledo y Claudia López que ocupan sistemáticamente el podio de senadores ejemplares, se echa de menos el brillo intelectual de un Laureano o un López Pumarejo; de un Álvaro Gómez, un Gaitán, de Alberto y Carlos Lleras o de un López Michelsen. Dieron ellos categoría a la política y a la controversia parlamentaria. Hoy, en cambio, se aglomeran en el Capitolio supérstites de parapolíticos que ovacionaron a Mancuso en “el estrado sublime de la democracia”. A donde se llegó el criminal de marras sin haber firmado paz alguna ni entregado las armas, para promover su causa: la del paramilitarismo, brazo armado del narcotráfico. El entonces presidente Uribe, tan inflexible ahora contra las que estima excesivas concesiones a las Farc, declaró: “Desde que haya buena fe para avanzar en el proceso (de Ralito) no tengo objeción a que se les den estas pruebitas de democracia. Creo que se sienten más cómodos hablando en el Congreso que en la acción violenta en la selva”.
33 años después, en elocuente evocación de un pasado infame, un grupo de congresistas se ha bautizado Los Pepes. No ya Perseguidos Por Pablo Escobar, sino Perseguidos Por el Palacio Presidencial. Por mezquinarles puestos. Razón para sumarse al contingente de “señorías” que hundirán, en represalia, la Justicia Especial de Paz. Y es condición para ingresar en las toldas de Vargas Lleras, que pasará por pomposo acuerdo programático entre Cambio Radical y el Partido Conservador. Entre reuniones formales, cenas acompañadas de un “drink” y chocolatico con colaciones marcha en firme la alianza. Ya verá Santos qué hace con la Aerocivil, Fiduagrario y la Superintendencia de Notariado que le negó al Partido Conservador; y con los Centros de Integración Ciudadana que tampoco entregó a los alcaldes de su colectividad.
Vaticina Lorena Arboleda (El Espectador, 11/6/2017) que, si el Gobierno no cede, Hernán Andrade, director de ese partido, seguirá pronunciándose contra la reglamentación de acuerdos de paz ya discutidos, acogidos por todos y aprobados mediante votación del Acto Legislativo de la JEP. Táctica diabólica que Efraín Cepeda aplica desde la presidencia del Senado, mientras Rodrigo Lara hace lo propio desde la presidencia de la Cámara. Alianza en los hechos que cristaliza en manipulación de la agenda parlamentaria, de las sesiones del Congreso y del quorum. Y apunta a una alianza electoral de derechas.
Lo que está en juego no es de poca monta. Y enfrenta dos retos. El primero, inmediato, cerrar el ciclo legislativo para la reincorporación plena de los desmovilizados y echar a andar la justicia transicional. El segundo, trazar el derrotero de los cambios que el país reclama, en un horizonte de largo plazo. Para lo cual será preciso ganar las elecciones. La alternativa sería inducir el regreso a la guerra y sembrarse en el statu quo. Fácil adivinar qué camino tomará la clase parlamentaria.

Un nuevo gallo llega al viejo gallinero estatal

Allende La Paz.

No habímos pensado –no sin razón- que la batalla más dura del proceso de Paz estuviera en el Congreso y la Rama Judicial. Creímos que el ejecutivo Santos tendría “amarrados” a los congresistas –la gran mayoría inmersos en la corrupción-, y que por ahí no habría dificultades, toda vez que todos estaban ”enmermelados” como los acusan.

Por su parte, las Cortes –creíamos- lavaría su cara corrupta por las coimas y el anrcotráfico evaluando legalmente y de manera objetiva el significado del Acuerdo de Paz para toda Colombia y no solo para un solo sector. No ha sido así.

Increíblemente, el sector que pensamos iba a estar más reacio a la implementación es uno de los más comprometidos en él, hablamos de los militares. ”A todo señor, todo honor”. Los militares, quizás viendo en la práctica los beneficios del cese de la guerra interna, están acompañando la implementación del Acuerdo de Paz.

Es evidente en estos momentos que los dos sectores más corrompidos del poder estatal son los que más dificultades le colocan al Acuerdo de Paz y se atraviesan como “vacas muertas”.

A éstas alturas del partido ya es evidente la marrullería de los sectores que apoltronados se sientan en el Congreso. Por ejemplo, la ”operación tortuga” adelantada por el partido Cambio Radical, del ex vice presidente, Germán ”no es el man” Vargas Lleras, conocido por tratar a sus subalternos como esclavos en pleno siglo 21.

El miembro de CR, Lara –mancillando a su padre- se convierte en la herramienta de la derecha para torpedear el proceso de Paz. Igualmente desde el legislativo se hacen toda clase de trapisondas unilaterales tratando de ”restar vitrina” a quienes de por si ya la tienen, las FARC-EP. Ni se diga del corrupto CD de Uribhitler.

En ese enrarecido ambiente político, las FARC-EP llegan como el ” gallo nuevo al viejo gallinero” que les ganó todas las peleas a los viejos gallos del sistema, con la gravedad que el vetusto gallinero está lleno del estiércol de la corrupción y tendrá que barrer a todos los comprometidos en ese lodazal, a fin de que haya un buen ambiente y una buena vida para los pobres gallos y gallinas que conforman la enorme masa de los habitantes de ese gallinero llamado Colombia.

Lo dicho no es nuevo. Las FARC-EP se han caracterizado por no arredrarse ante las dificultades. Por el contrario, ante ellas se yergue como un gigante con fuerza hercúlea. No han cedido a las provocaciones de los enemigos de la Paz –los militaristas empotrados en las fuerzas militares, en el poder judicial, entre lo empresarios-, con el agravante que esos enemigos de la paz son los mismos sectores que patrocinan y viven a expensas de la corrupción.

En estos momentos las FARC-EP están realizando su Congreso fundacional para transformarse en Partido Político y entrar con todas las de la ley a batirse por las reivindicaciones de los pobres de Colombia. Campesinos, obreros, estudiantes, mujeres, niños, adultos, etc, tendrán en las FARC-EP su mejor defensor. En elos no habrán flaquezas ni traiciones. Quien lo haga puede ir buscando “rancho aparte” porque en las FARC-EP no hay espacio para ellos.


Estamos a la expectativa sobre las resoluciones del Congreso fariano y deseamos que sus conclusiones sean las mejores para el bien del pueblo colombiano que ansía un Nueva Colombia en Paz con Justicia Social.

El Nuevo Partido que nace de las FARC-EP

Hernando Vanegas Toloza, Postales de Estocolmo.

En cada crisis cultural debe producirse un cambio de paradigma. Es lo que estamos viviendo hoy día en Colombia, así la ciega oligarquía no se haya dado cuenta o no quiera darse cuenta.

Las FARC-EP logró imponer a la oligarquía –y al imperio, desde luego- su política de Paz y logró la firma del Acuerdo Final de Paz del Teatro Colón de Bogotá. Eso solo es un triunfo político.

Es un triunfo porque se silenciaron los fusiles y se cesaron las muertes por cuenta del conflicto armado y el Acuerdo Final establece los puntos por los cuales se compromete el Estado a subsanar las causas del conflicto interno (Económicas, Políticas, Sociales, Culturales, etc), triunfo que significa la derrota de los planes guerreristas del imperio y una parte de la oligarquía colombiana.

Es un triunfo político ya que permite –y permitirá- al pueblo ver realmente cuáles fueron las causas del conflict interno, las cuales aún no han sido atacadas por la oligarquía en el poder, toda vez que su interés –como siempre- no es solucionar los ingentes problemas que sufren diariamente los colombianos.

Un solo ejemplo, son las diarias denuncias de corrupción de los funcionarios y empresarios que tienen al estado como la fuente de su enriquecimiento personal. Atacar la corrupción sería nada más y nada menos que salvar 50 billones de pesos anuales de las garras de las aves carroñeras de la corrupción, corrupción en la cual está comprometida toda la “sociedad” –los ricos-, es decir, políticos y sus partidos –todos, unos más que otros- que se asientan en el Congreso; jueces y magistrados del poder judicial; militares; en fin, desde Bogotá hasta el más modesto y pobre municipio, y los empresarios como quedó en evidencia con el caso Odebrecht que ha comprometido hasta a Luis Carlos Sarmiento Angulo y su Fiscal de bolsillo, Nestor Humberto Martínez, el cual no da abasto para tapar tanta corrupción de sus patrones.

En este punto de quiebre tenemos que adelantar el cambio de paradigma. No es solo atacar las causas del conflicto interno –necesaria-, sino también atacar toda la estructura de poder –imprescindible-.  Para poder hacerlo es imprescindible contar con un Partido que agrupe a todo el pueblo colombiano y sus diferentes expresiones políticas, gremiales, sociales, etc.

Desde luego que ese partido tiene que estar cohesionado a lo interno. El más importante logro de las FARC-EP durante la guerra fue su cohesion interna, no solo entre los miembros del Secretariado –que contaban con importantes figueras unificadoras como Manuel Marulanda, Jacobo Arenas, Alfonso Cano-, sino entre el Secretariado y la guerrillerada.

Al entrar a la fase de Partido Político se hace imprescindible continuar contando con esa cohesion interna, emanada de sus principios Marxistas-Leninistas, razón por la cual los medios burgueses se desesperan dando “consejos” de abandonar el M-L para “estar a tono con los tiempos modernos”.

Sería lamentable que lo que no consiguió la oligarquía y el imperio con la utilización de millones de dólares, la maquinaria más moderna de Guerra, 500.000 militares y policías, y una diaria propaganda de guerra contra las FARC-EP; lo consiga ahora con divisiones producidas por los cantos de sirena oligárquicos.

Sabemos que el Secretariado es un bloque monolítico M-L, immune a los apetitos personalistas que caracterizaron otras organizaciones, y su don de mando se traducirá en su poder de convicción y persuasion en Nuevo Partido. Lógico que antes en la guerra y ahora en la Paz hay diferentes visiones sobre el momento coyuntural y sobre la forma de adelantar la acción política e, incluso, formas de trato interpersonal, pero ello no es óbice para trabajar como venían haciéndolo hasta ahora.

Desde éste espacio de opinión le auguramos al Nuevo Partido que nace de las FARC-EP –llámese como se llame- éxitos en su dura e inclaudicable 

Colombia. Congreso del PCC

Por: Luis I. Sandoval M
Los días 13 al 17 de julio tendrá lugar en Bogotá el XXII Congreso del Partido Comunista de Colombia, PCC. En democracia el congreso de un partido político constituye siempre un acontecimiento. Ello por cuanto los partidos son, se espera que sigan siéndolo, los estructurantes de los proyectos políticos y los creadores de opinión frente al curso cambiante de las circunstancias económicas, sociales y culturales. Cada partido es una potencial opción de gobierno para la nación.    
Que exista un partido comunista en el país es un signo positivo de la pluralidad y amplitud de su democracia. Que el PCC no tenga personería jurídica por las inaceptables limitaciones normativas actuales y que los integrantes de ese partido sean objeto de estigmatización y de agresiones mortales, más inaceptables aún, denota la ausencia de las garantías que un Estado democrático debe otorgar a todas las expresiones políticas.          
Pero no son solo garantías para la izquierda política lo que necesita el país, son transformaciones profundas en el quehacer político general. En los momentos actuales de transición de la guerra a la paz es de importancia capital que se produzca una verdadera apertura democrática en el sentido de darle mayores posibilidades institucionales al juego político. Colombia necesita una modernización profunda de la normatividad, institucionalidad y cultura atinente a los partidos, los movimientos sociales y los medios de comunicación.
Un paso importante ha sido la adopción del Estatuto de Oposición, pendiente desde que se expidió la Constitución de 1991. Este paso fue una conquista de los acuerdos de La Habana, pero se requiere continuar por la vía de los cambios para que sea más fácil y menos riesgoso hacer política en el país. La política es para la sociedad lo que el aire, el agua, el pan, para las personas. Una política sana produce vida en la sociedad, una política viciada, violenta, corrupta, colonizada por las mafias y su “cultura”, produce muerte en la sociedad. Los retos del cambio político son enormes.
El PCC es un partido que marca una diferencia legítima frente al orden social imperante. Desde su constitución en 1930 ha sido un partido de oposición, reforma y revolución. Hoy, en un momento en que buena parte del país, ojalá fuera todo el país, se empeña en sacar las armas de la política, en superar cualquier modalidad de combinación de formas de lucha, la existencia del Partido Comunista, con plenas garantías para agitar sus propuestas de cambio, es enteramente saludable.   
Gran expectativa existe, con miras al 2018, por las propuestas respecto a la aproximación de los sectores con presencia comunista y respecto a la conformación de la más amplia convergencia de partidos, movimientos, expresiones étnicas y territoriales que levante una agenda de país inclusiva de paz, ética política, justicia social, cuidado de la naturaleza y modernización institucional. Éxito pleno para el PCC en su congreso de esta semana.
Venezuela. La tensión existente es insostenible. No puede Venezuela precipitarse a una guerra interna en el momento en que Colombia, con su ayuda, sale de la propia, tan prolongada y dolorosa. No se arregla absolutamente nada en el país vecino con la intervención de una fuerza extraña. Hay que cerrar todas las puertas a esa eventualidad. Es preciso cooperar en la superación de la crisis venezolana pero con pleno respeto a su autodeterminación democrática.         
François Houtart. Escribí en junio 12: “En 1984 volví a verlo, ya en Lovaina La Nueva, tomamos café en el apartamento donde vivía con su esposa Genoveva”. Tal afirmación errónea se debe a un malentendido de mi parte porque la persona mencionada era tan solo la secretaria de François quien, según testimonio recibido ahora de personas que le conocieron más a fondo, siempre fue observante de su condición celibataria. Pido excusas por el error y espero que con estas palabras quede plenamente corregido.       
 

Dossier Álvaro Uribe Vélez

Colombia Invisible - Unai Aranzadi

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