Ese político español critica el aumento de una rusofibia basada en informaciones poco fiables que publican medios de comunicación occidentales.
Una visión general de la sala plenaria del Parlamento Europeo. / Vincent Kessler / Reuters
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El eurodiputado Javier Couso ha criticado la "baja calidad" de la sesión de este miércoles en la que el Parlamento Europeo ha analizado la supuesta influencia de la propaganda rusa en los países de la Unión Europea (UE).
Ese político español, que también es vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del PE, considera que en ese debate ha habido "mucha agresividad" y "prácticamente ningún dato".
Mientras que el comisario europeo para la Unión de la Seguridad, Julian King, acusó a Moscú de dispersar información falsa en varios idiomas, Couso ha precisado que sus colegas se dedicaron a "la repetición sistemática de la propaganda rusófoba" basadas en "noticias falsas propagadas por determinados grandes medios de comunicación occidentales".
Una campaña
Javier Couso estima que el debate sobre Rusia "sigue el camino ya iniciado por el terrible informe Fotyga" con la única intención de "aumentar la presión y la animosidad contra un [país] vecino" y ha asegurado que "esta propaganda de mentiras" aumenta a base de "datos falsos".
No hay ningún dato fiable, ninguna investigación que avale la supuesta injerencia de Rusia sobre nuestros procesos electorales.Javier Couso, eurodiputado y vicepresidente de la comisión de AA.EE. del Parlamento Europeo
Al respecto, ha lamentado que sus compañeros hayan otorgado veracidad a presuntas noticias difundidas por medios como El País, CNN o The New York Times que no están basadas en ninguna información "fiable" que se pueda confirmar.
Sin datos precisos
Couso ha subrayado que "ninguna investigación" avala "la supuesta injerencia de Rusia" en los procesos electorales de ningún país de la UE y ha condenado que ese organismo haya decidido crear medios de comunicación para "tutelar a los ciudadanos europeos" y que "no puedan ver otro tipo de información".
Por último, este europarlamentario ha concluido que la "paranoia antirrusa es una gran operación psicológica" destinada a que "no tengamos una buena vecindad con Rusia" y que "Europa no sea independiente de los intereses" de la OTAN.
La revista The National Interest analiza las capacidades disuasivas con las que contará Moscú antes del año 2035.
Un tanque T-72B1 dispara durante la competencia Ruta Segura en los Juegos Internacionales del Ejército 2017 en las afueras de Tyumen, Rusia, el 6 de agosto de 2017.
Maxim Shemetov
El estado en el que se encuentren las Fuerzas Armadas de Rusia en 2035 dependerá "en gran parte" de cuán exitosamente pueda Moscú llevar a cabo una transición de los proyectos de la época soviética a los originados en la Rusia moderna, opina el periodista Dave Majumdar en su más nuevo artículo para la revista The National Interest.
Entre esos novedosos proyectos, Majumdar destaca el sistema antimisiles S-500, el misil hipersónico antibuque Tsirkóny el avanzado bombardero estratégico PAK-DA, así como los motores para el cazabombardero de quinta generación PAK-FA.
Además, es probable que en el futuro Rusia preste más atención a las armas de alcance largo, opina el periodista. En este sentido, recuerda que Michael Kofman, experto en asuntos militares rusos e integrante del Centro para Análisis Navales (EE.UU.), afirmó que en Moscú "están trabajando sobre disuasión a través del castigo" y subrayó que las armas de alcance largo están diseñadas para ese mismo fin, o sea para tener la capacidad de "contraatacar y atacar con armas convencionales y no nucleares".
Majumdar también recalca que Rusia desarrolla drones y otros sistemas no tripulados y "avanza rápidamente en el área de la robótica". En ese sentido, opina que Moscú lo hace de una manera "completamente diferente a la de los militares de Occidente", dado que los rusos prestan más atención a "drones baratos, abundantes y desechables, que pueden ser usados como medios de reconocimiento para ofrecer a la artillería pesada capacidades de puntería".
Además, el autor del artículo recuerda que Tomas Malmlöf, experto de la Agencia Sueca de Investigaciones de la Defensa (FOI), indicó que Moscú invierte mucho en medios de guerra electrónica y no descartó que Rusia sea "un oponente igual o casi igual a Estados Unidos".
Al concluir su texto, Dave Majumdar cita a Kofman, que dijo que los rusos "no dependen ya de las armas nucleares como único medio de disuasión".
Los datos de Inteligencia indican la presencia de grupos de milicianos en esa base militar, según el jefe del Estado Mayor ruso, el general Valeri Guerásimov.
Hosam Katan / Reuters
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Estados Unidos está entrenando a grupos terroristas del Estado Islámico en su base militar de Al Tanf, en Siria, según declaró este miércoles el jefe del Estado Mayor ruso, el general Valeri Guerásimov, en una entrevista al periódico Komsomolskaya Pravda.
Guerásimov sostiene que, según datos de Inteligencia, en esa instalación militar ubicada en la zona fronteriza entre Siria, Irak y Jordania se encuentran y "se están entrenando de hecho" grupos de milicianos que "prácticamente pertenecen al Estado Islámico", si bien tras el entrenamiento "usan otros distintivos" y otros nombres como "el Nuevo Ejército Sirio".
Asimismo, el alto militar ruso ha informado de la presencia de estos milicianos en la zona de Al Shaddadi, donde Washington también cuenta con otra base militar. Según los datos de los que dispone el Estado Mayor ruso, en Al Shaddadi se encuentran unos 750 milicianos, y en Al Tanf alrededor de 350.
El fin de estos grupos terroristas es "desestabilizar" la situación en la región, explicó Guerásimov, que también ha destacado que en Washington dan respuestas "incomprensibles" al ser preguntados sobre el porqué del funcionamiento de la base militar de Al Tanf.
"El terrorismo en Siria existe gracias al apoyo de Occidente"
Un convoy militar de los EE. UU. se ve en la carretera principal en Raqqa, Siria, el 31 de julio de 2017. / Rodi Said / Reuters
El presidente de Siria, Bashar al Assad, aseguró la semana pasada que el terrorismo en su país existe y se ha mantenido gracias a los recursos provistos por países occidentales.
"El terrorismo no se limita al EI [...]. Tenemos que entender que cuando nos enfocamos solo en el EI, ello equivale a un intento de distraer la atención del hecho de que el terrorismo subsiste con el apoyo de Occidente. [El Frente] Al Nusra está a la cabeza de este terror", señaló.
A principios de mes, el Estado Mayor de Rusia anunció la derrota total del EI en Siria y el final del operativo antiterrorista ruso, que arrancó en septiembre del 2015. Sin embargo, horas antes del anuncio fue reportada una evacuación de terroristas de Raqa por órden de EE.UU., un ejemplo más de lo que Moscú calificacomo la ambigua relación de Occidente con los extremistas.
En lo que se refiere a la presencia militar rusa en Siria tras la derrota del Estado Islámico, el presidente ruso, Vladímir Putin, autorizó el pasado 11 de diciembre la salida de una parte de las tropas de su país del país árabe. El mandatario ruso prometió que si los terroristas volvían a levantar la cabeza, serán golpeados "con ataques como aún no han visto".
El mandatario ruso ha indicado que existe una amenaza para los países exmiembros de la Unión Soviética.
Oficiales bielorrusos llevan a cabo un ensayo en el aeropuerto de Minsk para responder a posibles amenazas terroristas.
Viktor Tolochko / Sputnik
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha aseverado que las organizaciones terroristas internacionales que operan en Asia Central, Medio Oriente y África del Norte son actualmente "el principal peligro" para los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI).
"Ellos intentan utilizar esas regiones como un trampolín para su expansión; reclutar y entrenar nuevos militantes ahí, y enviarlos a desestabilizar la situación en otros Estados", agregó, subrayando que la situación actual en el mundo requiere encontrar nuevas y más efectivas formas de responder a los desafíos y amenazas globales concernientes al terrorismo.
Es importante que las agencias de Inteligencia fortalezcan sus alianzas, compartan activamente su experiencia, y colaboren con la sociedad civilVladímir Putin, presidente de Rusia
"Por eso es importante que las agencias de Inteligencia nacionales fortalezcan sus alianzas, desarrollen enfoques acordados para solucionar los problemas urgentes, compartan activamente su experiencia profesional, datos operativos y analíticos, y colaboren con la sociedad civil", añadió el jefe de Estado durante un consejo sobre Seguridad y Servicios Especiales de la CEI, según cita RIA Novosti.
La semana pasada, información facilitada por la CIA posibilitó el arresto de un grupo de terroristas que planeaba atentar en la ciudad rusa de San Petersburgo. Putin agradeció esta ayuda a su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Una yihad autónoma
Las exrepúblicas soviéticas que conforman la CEI están expuestas a un constante cambio de tácticas terroristas hacia un tipo de "yihad autónoma", según advierte el jefe del Servicio Federal de Seguridad (FSB), Alexánder Bortnikov, citado por TASS.
"Los objetivos de los bandidos, por lo general, son civiles, agentes del orden público y objetos de infraestructura urbana y social", precisó Bortnikov, añadiendo que las autoridades rusas han entregado recientemente alrededor de 300 sospechosos de terrorismo a las naciones de la CEI para su correspondiente procesamiento.
Desde el Centro para la reconciliación de las partes en conflicto en Siria, situado en el país árabe, aseguran que la coalición liderada por EE.UU. lleva más de medio año preparando a milicianos para luchar contra el Ejército de Siria.
Según el testimonio de sirios desplazados que vuelven a las zonas que han sido arrebatadas al control de los terroristas del Estado Islámico, la coalición internacional encabezada por Estados Unidos lleva "más de medio año" utilizando un campamento de refugiados en la gobernación de Hasaka para preparar grupos armados, informa un comunicado del Centro para la reconciliación de las partes en conflicto en Siria, que opera bajo el mando del Ministerio de Defensa Rusa, citado por TASS.
"Bajo la dirección de instructores estadounidenses de las fuerzas de operaciones especiales se están creando nuevas formaciones militares, denominadas como 'Nuevo ejército sirio', compuestos de diferentes grupos de milicianos", afirman las fuentes del Centro, que está localizado en la base aérea rusa Jmeimim en Siria.
Los militares estadounidenses anunciaron que, tras someterse a un curso de preparación estas formaciones serán trasladadas al sur del país para luchar contra las fuerzas del Ejército sirio, según aseguran refugiados sirios, citados por el centro ruso.
El campamento de refugiados que estaría siendo usado con estos fines por la coalición internacional encabezada por Estados Unidos está ubicado a 20 kilómetros al noreste de la ciudad Yisr al-Shugur, en la Gobernación de Idlib, en el noroeste de Siria, indica el comunicado. Actualmente, contaría con alrededor de 750 milicianos, siendo 400 de ellos miembros del Estado Islámico, que "con el apoyo de EE.UU. salieron de Raqa sin obstáculos en una columna de automóviles organizada de en octubre de este año", según los datos del Centro. Además, en este campamento también habrían entrado miembros del grupo terrorista Jabhat al Nusra (antiguo Frente Al Nusra).
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ordenó este lunes desde la base aérea siria de Jmeimim la retirada de parte de las tropas rusas de la República Árabe. Al mismo tiempo, remarcó que si los terroristas levantan la cabeza nuevamente en Siria, se producirá un golpe sin precedentes contra ellos.
El mismo día el portavoz del Pentágono, Eric Pahon, afrimó que la retirada de las tropas rusas no "afecta a las prioridades de EE.UU. en Siria", y que la coalición que lidera "continuará operando" en terreno sirio para "completar la derrota militar" del Estado Islámico y "estabilizar el territorio liberado".
Desde la organización del golpe de Estado en Ucrania, la instalación de nazis en Kiev y el regreso de Crimea a la Federación Rusa, la OTAN se empeña en alimentar la paranoia de sus miembros en el este de Europa. Según Bruselas, lo que hizo Moscú no fue proteger a los pueblos de Crimea de un gobierno plagado de nazis sino conquistar por la fuerza y anexar ese territorio históricamente ruso. Apoyándose en esa narrativa, Washington ha logrado ocupar militarmente el este de Europa, sin que protesten los pueblos sometidos a esa ocupación. Al contrario, ahora se alarman ante cada maniobra militar rusa.
Durante las semanas anteriores a la realización de los ejercicios ruso-bielorrusos «Zapad 2017», y durante el desarrollo de estos, a mediados de septiembre de 2017, la prensa occidental se hizo eco de todo tipo de hipótesis inquietantes, según las cuales «Zapad 2017» era para Rusia una oportunidad para invadir los países del flanco oriental de la OTAN. Nadie se tomó el trabajo de estudiar el escenario de esos ejercicios, y nadie cuenta con la formación necesaria para analizarlo. Veamos, por tanto, de qué se trata.
Los ejercicios Zapad 2016 se desarrollaron del 14 al 20 de septiembre de 2017. Tenían como objetivo:
«Mejorar la formación y el uso de los grupos de fuerzas armadas para garantizar la seguridad militar de una posición avanzada estratégica para la defensa colectiva de Rusia y Bielorrusia.»
El escenario de esos ejercicios planteaba que el territorio de Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado enfrentaban una infiltración masiva de fuerzas especiales que actuaban como terroristas. Según el escenario planteado, esas fuerzas venían de 3 países ficticios: Vajsnorya, Vesbaria y Lubenia. En los mapas, Vesbaria se situaba en territorios de Lituania y Letonia mientras que Lubenia incluía parte de Lituania y Polonia, países que en la vida real son todos miembros de la OTAN. Los terroristas infiltrados habían tomado el control de Vajsnorya, una zona situada en el noroeste de Bielorrusia.
La primera etapa consistía en aislar Vajsnorya del resto de Bielorrusia, para evitar los actos de sabotaje tendientes a afectar la situación socioeconómica del país y a facilitar la ejecución de un golpe de Estado en Minsk, ya que el objetivo final de los agresores sería utilizar el territorio de Bielorrusia como trampolín para iniciar una invasión militar contra Rusia.
La concepción de los ejercicios Zapad 2017 se basaba en la adopción de medidas militares capaces de impedir que Bielorrusia fuese desestabilizada y garantizar la liberación de la región ocupada, designada como Vajsnorya. Es por eso que la primera etapa de esos ejercicios buscaba verificar la capacidad de las fuerzas terrestres y aéreas rusas y bielorrusas para conservar la supremacía aérea y bloquear el corredor de infiltración inicial y el aprovisionamiento de los terroristas en armas y municiones.
La segunda etapa tenía como objetivo verificar la capacidad de las unidades aerotransportadas para intervenir a gran distancia de sus bases y para aislar y cercar después los grupos terroristas infiltrados. Esa operación suponía la realización de una maniobra con fuerzas de apoyo terrestres y aéreas para bloquear la retirada de los terroristas hacia el Mar Báltico.
La última etapa de los ejercicios consistía en cercar a los terroristas y terminaba con su eliminación física.
¿Qué conclusiones pueden sacarse de Zapad 2017?
Zapad 2017 tenía un carácter estrictamente defensivo. Se circunscribió al oeste de Bielorrusia y de Rusia. En Bielorrusia, se desarrolló estrictamente dentro de 7 polígonos terrestres, y otros 3 en Rusia, donde observadores militares de todos los países miembros de la OTAN tuvieron la oportunidad de asistir como invitados. Participaron 12 700 soldados (7 200 en Bielorrusia y 5 500 en Rusia), 680 vehículos, incluyendo 370 blindados (entre los que se contaban 250 tanques), 200 piezas de artillería, 70 helicópteros y aviones y 10 navíos de guerra [1].
La necesidad de realizar esos ejercicios viene de que los rusos temen que se produzca una invasión de fuerzas de la OTAN desde los países bálticos y Polonia. Para reforzar la seguridad en esos países, la OTAN desplegó allí recientemente la 10ª brigada de la fuerza aérea de Estados Unidos –con más de 60 aviones– y la 3ª brigada blindada estadounidense. Además, en los 3 países bálticos los miembros de la OTAN están efectuando un sistema de rotación con una escuadrilla de aviones de caza. La OTAN ha creado también una fuerza de intervención ultra-rápida alimentada por 7 países miembros con 10 000 soldados especialmente entrenados y destinados a actuar en la costa báltica y la del Mar Negro.
Los temores de Rusia son razonables ya que, según la doctrina de la OTAN, Moscú se halla en el eje estratégico bielorruso del «teatro de operaciones europeo». Ese eje comienza en Berlín, pasa por el territorio de Polonia, el enclave de Kaliningrado y Bielorrusia, atraviesa Moscú y se prolonga hasta Samara (la antigua Kubischev). Los blindados pueden avanzar rápidamente sobre esa amplia llanura. Ese recorrido está claramente concebido para invadir Moscú. Los objetivos estratégicos son concentraciones económicas y políticas vitales –incluyendo complejos económicos, fuentes de energía, de materias primas, redes de transporte de energía, etc.– cuya conquista o control, incluso temporal, se traduce automáticamente en una modificación de la correlación de fuerzas en cualquier teatro de operaciones.
Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, en la Operación Barbarroja, iniciada el 22 de junio de 1941, el Grupo de Ejércitos del Centro desplegó su ofensiva sobre el eje estratégico bielorruso, con 50 divisiones alemanas concentradas en Polonia, para conquistar el objetivo estratégico por excelencia: Moscú.
Rusia ha declarado repetidamente que los 5 000 millones de dólares de financiamiento estadounidense al Euromaidán de Kiev –cifra mencionada por la entonces secretaria de Estado adjunta de Estados Unidos, Victoria Nuland [2])– condujeron a un golpe de Estado mediante el cual Ucrania pasó a la categoría de enemigo de Rusia, situación que permite a Estados Unidos plantearse en el futuro la posibilidad de invadir Rusia con tropas de la OTAN. Esa hipótesis no carece de fundamentos ya que la invasión podría realizarse siguiendo el eje ucraniano, que es ciertamente la mejor ruta del teatro de operaciones europeo. Ese eje estratégico comienza en Munich (Alemania), atraviesa Polonia, Ucrania, el suroeste de Rusia, pasa a Volgogrado (la antigua Stalingrado) y continúa a lo largo del Volga hasta su desembocadura en el Mar Caspio.
El plan Barbarroja de invasión de la URSS, durante la Segunda Guerra Mundial, confió la conquista de Ucrania al Grupo de Ejércitos del Sur, que se componía de 57 divisiones alemanas, italianas, húngaras y rumanas. Parte de esas fuerzas, que totalizaban 330 000 soldados, fue cercada alrededor de Stalingrado, destruida u obligada a rendirse a los soviéticos, el 26 de enero de 1943. Elegir Ucrania como base de partida para la ofensiva de la OTAN, daría a la alianza atlántica la ventaja de poder evitar los combates en las montañas de los Cárpatos, que alcanzan los 2 061 metros de altitud.
[1] Zapad 2017 no tuvo en realidad una dimensión importante ya que estuvo por debajo del límite de los 13 000 hombres, más allá del cual los Estados miembros de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) –entre los que se hallan Bielorrusia y Rusia– se comprometen a invitar como observadores a todos los demás miembros de esa organización.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, realizó este lunes una visita a la base aérea siria de Jmeimim, donde ordenó la salida de "una parte considerable" de las tropas rusas del país árabe.
La operación rusa para liberar a Siria de los terroristas se ha completado, por lo que ya no es necesario tener allí grandes capacidades militares, ha afirmado este martes el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
"La operación para salvar Siria y liberar el territorio de Siria de los terroristas de hecho se ha completado, y ya no es necesario utilizar un potencial de combate a gran escala", ha declarado el vocero presidencial, detallando que es por eso por lo que "el comandante supremo tomó la decisión sobre la retirada" de las tropas.
Al mismo tiempo, Peskov ha recordado que se mantendrán las bases rusas situadas en Jmeimim (gobernación de Latakia) y Tartus (una ciudad portuaria, capital de la gobernación homónima).
"El presidente enfatizó que en Siria los terroristas pueden tratar de levantar la cabeza, pero en si se diera el caso, se enfrentarán a ataques aplastantes de un alcance y una fuerza como no han visto antes", ha recordado Peskov las palabras del presidente ruso.
Los primeros aviones rusos vuelven desde Siria
Entretanto, los primeros aviones rusos están volviendo a territorio nacional desde Siria después de completar con éxito sus tareas en el país árabe:
Dos aviones con la Policía militar rusa han aterrizado en Majachkalá (capital de la república de Daguestán);
Los bombarderos Tu-22M3, que participaron en los ataques contra los terroristas en Siria, han llegado a la región de Kaluga;
El avión ruso de alerta temprana y control aerotransportado A-50 ha regresado al aeródromo en la región de Ivánovo.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, realizó este lunes una visita a la base aérea siria de Jmeimim, donde ordenó la salida de "una parte considerable" de las tropas rusas del país árabe. Allí se reunió en la instalación con su homólogo sirio, Bashar al Assad, el ministro ruso de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, y el comandante de las Fuerzas rusas en el país árabe, el coronel general Serguéi Surovikin. Tras la reunión, Putin partió rumbo a Egipto.
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha sostenido que EE.UU. ha empujado deliberadamente a Corea del Norte a llevar a cabo sus últimas acciones.
Lanzamiento del misil balístico intercontinental Hwasong-15 en Corea del Norte. / KCNA / Reuters
"Las últimas acciones de EE.UU. parecen haber sido destinadas deliberadamente a provocar a Pionyang para que tome nuevas acciones bruscas", ha declarado este jueves el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ante los periodistas.
La madrugada de este miércoles a las 3:18 hora local (18:18 GMT del martes) Corea del Norte lanzó desde la provincia de Pyongan del Sur, en la costa occidental, un misil balístico intercontinental Hwasong-15. El proyectil cubrió una distancia de 950 kilómetros y durante su vuelo alcanzó una altitud de 4.475 metros.
Lavrov ha señalado que tiene la sensación de que desde Washington "lo hacían todo intencionadamente para que [el líder norcoreano] Kim Jong-un se desatara y tomara otra acción aventurada".
"Los estadounidenses tienen que explicarnos a todos qué están buscando conseguir: si quieren encontrar un pretexto para aniquilar a Corea del Norte, que lo digan directamente y que lo confirme la Administración", ha declarado el titular de la diplomacia rusa.
Rusia meditará su reacción en función de la decisión oficial del Gobierno estadounidense en cuanto esta sea anunciada oficialmente.
Ejercicios de EE.UU. fuera del plan
Lavrov ha llamado la atención al aumento de los ejercicios militares de EE.UU. cerca de la península de Corea en octubre y noviembre y ha contado que en septiembre los mandos estadounidenses insinuaron a los rusos en tono "confidencial" que las siguientes maniobras en la región se llevarían a cabo en primavera.
Asimismo, Corea del Norte podría "utilizar la pausa para no adoptar acciones bruscas”, ha expuesto el ministro de Exteriores ruso, y tampoco se ha de descartar la posibilidad de intentar establecer un diálogo.
En Moscú estaban "esperanzados" con un enfoque así, ha explicado el canciller, aunque los acontecimientos transcurrieron de otra manera. "De repente, después de que nos dijeran que los siguientes ejercicios tendrían lugar en primavera, se han llevado a cabo maniobras fuera del plan en octubre, luego en noviembre, y ahora serán en diciembre”, ha relatado Lavrov.
Antes de la sesión en el Consejo de Seguridad de la ONU, Donald Trump anunció medidas restrictivas adicionales contra Corea del Norte. El analista internacional Dennis Small considera que esta política punitiva "no va a funcionar", y hay que optar por un plan de "doble congelamiento" para resolver la crisis.