[Colombia] ONU: "Niños excombatientes son una prioridad en el posconflicto
colombiano"
-
*Por Agencia Anadolu/El ESpectador.*
Las Farc entregaron a 112 menores de edad tras su desmovilización, según la
Cruz Roja.
La representante especial del ...
Mostrando las entradas con la etiqueta noticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta noticias. Mostrar todas las entradas
jueves, diciembre 28, 2017
[Red Voltaire] Resumen de noticias
Etiquetas:
diario,
medio oriente,
mundo,
noticias,
redvoltaire
viernes, diciembre 22, 2017
[Medio Oriente] Resúmen Red Voltaire
Etiquetas:
diario,
medio oriente,
mundo,
noticias,
redvoltaire
sábado, diciembre 16, 2017
[Oriente Medio] Resumen noticias breves Red Voltaire.
Etiquetas:
diario,
medio oriente,
mundo,
noticias,
redvoltaire
lunes, noviembre 20, 2017
[Oriente Medio] Resumen Red Voltaire
Etiquetas:
diario,
medio oriente,
mundo,
noticias,
redvoltaire
jueves, noviembre 02, 2017
Noticias breves de Red Voltaire.
Etiquetas:
diario,
mundo,
noticias,
redvoltaire
martes, septiembre 20, 2016
La congresista María Fernanda Cabal exige al Ejército cometer más asesinatos de inocentes
“Soy muy crítica con los generales. Me parece que les pagaron una prima de silencio que no sabemos de cuánto dinero es (…). El Ejército no está hecho para ser damas rosadas, el Ejército es una fuerza letal de combate que entra a matar. No entra a preguntar”, dijo recientemente la senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, al referirse a la justicia transicional de las Farc y al rol de las Fuerzas Militares en el proceso de dejación de armas de las Farc.
Las declaraciones recibieron airadas críticas a través de redes sociales. Este martes se conoció una respuesta en la que Alberto Lara Losada, abogado y politólogo, desestima las críticas hacia las Fuerzas militares y expone los motivos por los que afirma que el Ejército no perdió la guerra contra las Farc.
Lea a continuación la carta dirigida a la senadora del Centro Democrático.
Apreciada María Fernanda Cabal,
Te escribo porque estoy impresionado con tus afirmaciones en contra de la fuerza pública. Tú no eres cualquiera ciudadana, eres una congresista que, en virtud del sistema democrático y en el marco del Estado de Derecho, debes conocer para que están creadas las instituciones públicas, como el Ejército, y en general las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
Estás en todo tu legítimo derecho de defender el no en el plebiscito, pero eso jamás te da derecho para insultar una de las instituciones más queridas de los colombianos y colombianas.
Te quiero contar que yo estoy defendiendo el SI, y estoy acudiendo a salones comunales de conjuntos residenciales a donde me han invitado a presentar el acuerdo para el fin del conflicto. Creo que la razón más importante por la que me invitan, es porque presento este acuerdo con el mayor respeto hacia quienes opinan lo contrario. Es más, siempre afirmo que gracias a la tarea del Centro Democrático, como partido de oposición, estamos hoy, todos, en la necesidad de leer, analizar y debatir este Acuerdo para acudir a las urnas con suficientes argumentos.
Sobre lo que has dicho, empiezo por decir que te equivocas al señalar que el Ejército es una fuerza letal hecha para matar. La Nación, es decir, todas y todos los colombianos, sin ningún distingo, tenemos en la fuerza pública una institución para que defienda el orden constitucional, la integridad del territorio, la soberanía y la independencia. Las armas de la República no las portan los hombres y mujeres de las FF.AA para matar, las portan para proteger y defender los derechos y libertades de todos los ciudadanos.
Dices que el Ejército no puede ser un grupo de “damas de rosado”, preguntando si pueden actuar, o pidiendo permiso para hacerlo. Pues has de saber que el alto nivel de legitimidad de esta institución es gracias a sus operaciones efectivas, planeadas y ejecutadas bajo el conocimiento y acatamiento, como debe ser, del derecho internacional humanitario. Recordarás que dos de los principios más importantes de este derecho son el de proporcionalidad y el de distinción. Por lo que, en síntesis, el poder letal de la fuerza pública está establecido como último recurso, pero incluso, bajo normas internacionales y nacionales, como los principios que he señalado.
En lo anterior no hay ningún cambio, como tú lo señalas, ni en la doctrina, ni en la educación, ni en la conducción de las operaciones. Por el contrario, y para bien de la Nación, cada vez hay mayor apropiación del derecho internacional de los DD.HH y del DIH por parte de estas instituciones.
Se equivocan quienes piensan que las FF.AA deben actuar como un grupo privado de seguridad, sin más ley que la del monte. Creo que quienes así piensan, han instigado, en desafortunados momentos, a algunos miembros de la fuerza pública a cometer delitos, buscando la protección de sus mezquinos intereses.
Has dicho que encuentras unas FF.AA desmoralizadas, y apelas a lo que te han dicho algunos miembros de ellas hoy condenados por distintos crímenes. Respetable opinión. Pero te cuento la mía. Trabajo con las FF.AA, desde hace tiempo, y al contrario de lo que oyes, yo percibo su moral en alto.Es la moral del combatiente que ha logrado la victoria y hoy es parte del desafío ético más importante para un guerrero honorable, lograr la paz.
Tendemos, los civiles, a abrogarnos la representación o vocería de la institución armada, y nos equivocamos. Que hablen los superiores, que hablen a través de los conductos regulares, que no creamos como antaño, que los subalternos no podían hablar con franqueza con sus superiores, pero respetemos sus jerarquías y su disciplina. Querida María Fernanda, no pretendamos, so pretexto de adelantar una campaña política, quebrar la cohesión y lealtad de estas fuerzas, que no solo ahora, sino en tiempo reciente pasado, también lo fueron con su máximo comandante en jefe.
Debo confesar que resulta muy hiriente escucharte decir que estos generales son unos vendidos. De cincuenta y dos años que tiene este conflicto, estos señores han estado en esta guerra treinta y cinco años, con altísimos costos familiares y de salud. ¿Cómo puedes referirte a ellos como unos oficiales que han recibido soborno de su propio gobierno para que cumplan la constitución y la ley?
Quizás importe poco para algunas personas lo que piensa el mundo entero sobre nuestro conflicto, y la posibilidad de terminarlo. Pero de todas maneras lo comento. Gracias al profesionalismo, lealtad a la Constitución y las leyes, lealtad al gobierno legítimamente constituido, y sobre todo al concepto del bien público, hoy las FF.AA de Colombia son vistas con verdadera admiración en muchísimos países, tanto por el trascendental rol jugado en la negociación, como por la promesa de proteger el tránsito hacia la legalidad, y la política, de su más enconado rival en la guerra. Eso es honor.
Querida María Fernanda, tienes tiempo, siempre hay tiempo para rectificar.
Alberto Lara Losada
Abogado, politólogo, con estudios en DD.HH, DIH y resolución de conflictos.
Director Corporación Social Development Group
Director Corporación Social Development Group
ELTIEMPO.COM
Etiquetas:
colombia,
conflicto interno,
diario,
el tiempo,
noticias,
proceso de paz
lunes, junio 13, 2016
Vargas Lleras, Rodrigo Lara y La Guajira
JORGE EDUARDO ESPINOSA 12 JUN 2016 -
En mayo de 2015 el político de Cambio Radical Rodrigo Lara estaba avergonzado.
Por: Jorge Eduardo Espinosa, El Espectador
Sentía que su partido, el de Vargas Lleras, cometía un crimen imperdonable dando el aval a la Gobernación de La Guajira a Oneida Pinto, tan cercana al "mafioso Kiko Gómez" (las comillas son de Lara, que así lo dijo). "Es un ultraje que piensen en darle el aval", sentenció indignado. Tan avergonzado estaba que esa semana repitió, con libreto en mano, la misma declaración en las distinas emisoras de la mañana. Lara quería, en un arranque de decencia, que el país entendiera que él se oponía con todas sus fuerzas a la candidatura de Pinto.
Tal vez por eso, porque a veces cometemos el ingenuo pecado de creer en los políticos, sorprendió el repentino cambio de opinión de Lara sobre la candidata Oneida. Su aval pasó de ser un ultraje, una verguenza, a la solución que La Guajira tanto había esperado: "Invito a votar por Oneida, por una mujer, significa el cambio, significa la unidad guajira, que toda La Guajira, de manera fervorosa, apasionada, sincera y cariñosa, la está apoyando". Horas después, cuando en las salas de redacción las risas indignadas y los insultos dieron paso a las preguntas, Lara, ya sin verguenza ninguna, contestó que cambió de posición sobre Oneida porque se había "dejado llevar por una espiral mediática pero si tuviera que reconocer y pedir disculpas por eso entonces lo haría, pero en este caso no me refería directamente a ella".
Un circo. Pero sobre todo, la escena perfecta de nuestra desgracia. En mayo, cuando Lara se avergonzaba de su partido por considerar a Oneida como posible candidata, seguramente no había hecho cuentas de los voticos, que para nuestros políticos son como monedas de oro, que Pinto podía darle a su partido. La decencia termina cuando aparece la arismética. La conversación es más o menos así: ¿es decente la candidata? - No. - ¿Pero y tiene votos? - Sí, muchos. - Ah no, esa es la que "significa el cambio, la unidad guajira...". La señora Pinto, claro, fue elegida con el apoyo de Vargas Lleras y sus muchachos. Y ahora, meses después, cuando el Consejo de Estado tumba su elección por una inhabilidad y hay que repetir unas costosas elecciones, uno se pregunta quién responde, quién asume la responsabilidad, quién paga.
Por supuesto no será el doctor Rodrigo Lara, cuyo único argumento para defender a la indefendible Oneida Pinto es señalar crímenes ajenos, decir que como otros han sido criminales y no han pagado por ello, entonces no pueden reclamarle ningún tipo de responsabilidad. Esta semana en entrevista a RCN Radio, Lara, cuestionado por el aval de Pinto, contestó que sí, que una lástima la decisión del Consejo de Estado, y que ella había encontrado una gobernación saqueada. Pareció olvidar en la respuesta que fue el también candidato de Cambio Radical Kiko Gómez, al que la fiscalía pide condenar a 50 años por homicidio, el que dejó la gobernación en esas condiciones. En otras palabras: la culpa fue y es de Cambio Radical. Y de todos aquellos que toman decisiones en ese partido.
Tendrá La Guajira primero y Colombia después, cuando Vargas Lleras sea candidato a la presidencia, la ocasión de hacer lo que permite la democracia: castigar a los partidos y a los políticos que, vez tras vez, se han robado un departamento que muere de inanición. Que así sea.






