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Despedida de Cristian Pérez - Sí a la Paz

Colombia: Falsa Democracia

Colombia: Falsa Democracia
Falsa democracia

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[Colombia] Falsa democracia II: la democracia burguesa

Hernando Vanegas Toloza, Postales de Estocolmo. En el artículo de ayer abordamos, someramente, la historia de la democracia burguesa ...

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[Colombia] La exclusión política

José María Carbonell, Nueva Colombia.

De entre las causas del conflicto interno, a más del objetivo de querer convertir a Colombia en un laboratorio contra-insurgente por parte de los imperialistas, siempre ha gravitado la exclusión política de los pobladores de la Colombia profunda y ni tan profunda.

La exclusión política de la población pobre ha sido la constante en la vida colombiana. Tan es así que desde los mismos centros de poder acuñaron la célebre división de ”país político, país nacional”. Mostrando así la división entre las dos.

Los pobres siempre han estado  excluídos de las decisiones políticas. Quizás cuando la revuelta –insurrección?- del 48 tras el asesinato de J.E. Gaitán y del Paro Cívico Nacional del …. No ha habido manifestación en el país que haya puesto a tambalear el decrépito edificio estatal.

Las decisiones políticas las toman las élites oligárquicas sin tener en cuenta las grandes mayorías nacionales. Decisiones que van en favor de sus intereses. A los pobres, si no es a través de Paros Campesinos e Indígenas, no les legislan ninguna ley en su favor.

Es más, desde los gobiernos –todos- le “mamangallo” a los compromisos que ven obligados a firmar con los manifestantes, apurados por los bloqueos de carreteras y la no llegada de alimentos a las ciudades. El último acuerdo de 2013 este año 2017 hubo que realizar otro Paro para exigir su cumplimiento. Se firmó, pero no se cumple todavía.

Igualmente ha sucedido con el Acuerdo de Paz. Lo firmó el presidente Santos –en representación de todo el estado- y lo que debió ser un mero trámite congresional se convirtió en una –otra- negociación del gobierno con los politiqueros corruptos que tienen asiento en el congreso y lo aprobado no es lo firmado en La Habana.

La ignorancia de los congresistas del  establecimiento sobre el Acuerdo de Paz es tal que muchos demuestran ramplonamente no haber leído el Acuerdo y se ”sorprenden” de lo allí consignado.

La oligarquía tiene claro para qué es el poder. Es para legislar en favor de sus clases. Por ello vemos toda la cantidad de tramoya para hacer aprobar lo que vaya en favor de sus intereses. Y todos los miembros del congreso responden a una clase o sub-clase. Empresarios, financistas, terratenientes, ganaderos, narcotraficantes, narcoparamilitares, etc, etc.

Todos esos “congresistas” están hasta los tuétanos comprometidos  con la madre de las aberraciones del capitalismo, la corrupción. La cual engloba todas las esferas del poder. Todos los poderes están permeados por la corrupción. Sea de la “normal” o de la del narcotráfico, mas todos son corrompidos.

Por ello vemos que la Reforma Política, que ampliaría la “democracia”, no cuenta con dolientes entre los congresistas del establecimiento (partido liberal, conservador, la U, CD, Cambio Radical, etc, etc) ya que sería legislar contra su propia garganta.

Ello nos lleva a la reafirmación que la democracia popular está por fuera de las instituciones estatales (congreso, asambleas, concejos, etc). Ella se manifestará en las calles, en las asambleas comunales, en los paros campesinos, en las mingas indígenas, en las reuniones de mujeres, en las reuniones de afrodescendientes, e irá creciendo en número y calidad hasta desembocar en un movimiento nacional que construirá una nueva institucionalidad, un nuevo país.

Recordemos lo dicho por un médico colombiano: “Los nuevos avances no se pueden añadir al edificio compuesto por viejos ladrillos, hay que cambiar los ladrillos y remover también los cimientos”.


Hacia allá vamos, hacia la Nueva Colombia en paz con justicia social.

[Colombia] Pobreza y exclusión para los maestros

Por: Beatriz Vanegas Athías
La pobreza y la exclusión son producto de la mala distribución de los recursos y en Colombia esos son los estados que los más recientes gobiernos (Uribe-Santos) han  decretado para que vivan los maestros. Ellos, que con su fuerza electoral han elegido presidentes, senadores, alcaldes y gobernadores, sólo han recibido desigualdad y poca valoración de su labor. Ello sin contar la cuasiesclavitud de los maestros del sector privado que ni siquiera pedagógica e ideológicamente son autónomos.
Diecinueve días completa hoy martes el paro del magisterio. Ya el presidente Premio Nobel de Paz 2016 dijo sin pestañear que no hay recursos para ellos, es decir, no hay posibilidades de negociación con el magisterio. Cuando uno escucha al presidente Santos cerrar las puertas al acuerdo con los profes, a quién está escuchando: ¿Al estratega que desarmó a las Farc? ¿Al columnista que clamaba por dignos salarios para los maestros? ¿Al ministro que pasó de agache ante la infamia de los falsos positivos en el gobierno de “Seguridá Democrática”? ¿Al tartajoso orador que sonríe para anunciar a Colombia como “la más educada”? ¿Al presidente cuya ministra Parody fue la encargada de  incumplir la negociación del 2015 con Fecode? ¿A quién escuchamos?
No sabe el Movimiento de Maestros con quien conversa, no lo sabe y esto genera una sensación de exclusión y desamparo que se refiere a la ausencia de reconocimiento social y político y que los excluye tácitamente una comunidad. Es una situación límite que implica la negación del movimiento como un gremio cohesionado. Entonces aparecen los medios de comunicación privados que no investigan, que se sienten ellos los personajes de la noticia, difundiendo el manido argumento de que los niños y adolescentes están solos en casa, como si esa fuera la esencia del asunto.
En todos los conflictos y desacuerdos existe un “yo” y un “otro/a” y un “ellos/as”, es decir, una clasificación del mundo en dos. Aquí no. Aquí los maestros no son interlocutores válidos, aquí se espera el agotamiento por cansancio o lo que es peor, se pretende pauperizar aún más  la dignidad humana con la amenaza del no pago de una mesada o el enfriamiento de la protesta decretando vacaciones adelantadas como ha ocurrido en ocasiones anteriores. Es decir, el Gobierno sólo tiene para ofrecer a sus maestros pobreza y exclusión.

La rebelion en el pacifico colombiano

Por Sala situacional Camilo Torres Restrepo
Las comunidades negras, también las indígenas, no conciben la vida separada de la Tierra que es Madre dadora de vida y reproductora de la misma. Para ellos la comunidad no es solo algo referido a la comunión de grupos sociales humanos, la Pacha Mama es también parte constitutiva de la comunidad en toda su amplitud tanto material y espiritual.
Sin territorio no hay vida y los pueblos indígenas y negros tienen un gran sentido de pertenecer a la Tierra y no se consideran poseedores de ella, ni la someten a su dominio y mantienen con la Madre Tierra una relación de pertenencia. Cobra pleno sentido, así, la consigna de lucha de los indígenas: por la tierra, el territorio y la unidad.
Toda esta cosmovisión negra e indígena es absolutamente contradictoria con la cosmovisión capitalista y patriarcal del mundo, donde la Tierra es un objeto, no es parte de la comunidad; la tierra es para dominarla, explotarla, someterla y poseerla.
(1).
Ciertamente los afros consideran que sin territorio y sin la Tierra, somos esclavos. Pero la libertad no es sólo la de las personas humanas, se trata también de la mayor de las libertades, la libertad de la Madre Tierra. Por ello, cuando los negros (as) e indígenas van a las re-tomas de la tierra lo hacen como una lucha por la liberación de ella y como acción colectiva restauradora de sus derechos.
Entender la cosmovisión del pueblo negro, es fundamental para darnos una explicación del sentido de la lucha que se manifiestan hoy en las calles, selvas, montañas, barrios, las aguas y toda la territorialidad de la región Pacífica colombiana, para entender toda la insurgencia popular que se moviliza en el Chocó y Buenaventura, en un estallido cimarrón que conmueve el vientre de Colombia.
Los primeros pueblos libres
No es la primera vez que el pueblo negro se insurrecciona y levanta la bandera de la libertad. Desde el mismo momento en que fueron arrancados de manera violenta de la Madre Tierra África, esclavizados y traídos en esa condición a nuestra América, no aceptaron la sumisión y la perdida de la libertad.
Por esta condición, de vivir en comunidad de libertad, a través de sus luchas los negros (as) lograron constituir territorios libres o naciones libres desde 1616 – en Colombia conformando el primer Palenque de San Basilio-, también llamados arochelas, kilombos o
cumbes, donde establecieron un modo de vida comunitario de parientes y desde los cuales organizaron la defensa y protección de sus habitantes así como la gestación de las tareas ofensivas para liberar a hermanos y hermanas todavía esclavizados.
Grandes lideres negros permanecen en la memoria, guiando la permanente peregrinación de las comunidades de afros descendientes, cuyas historias colectivas depositadas en los
mayores -ancianos y ancianas- se difunden de generación en generación siendo ya partes de los genes colectivos que conforman el ser negro (a). Están presentes Benkos Biojó, Balure, el Negro Libre de Tumaco,(2) Mandela, entre otros.
La región Pacifica aluvión de despojos
Desde los años sesenta la región del Pacifico colombiano ha estado sometida a un aluvión de despojos por parte del Estado como parte de los planes de colonización, con la instalación de haciendas ganaderas, plantaciones de palma, proyectos de extracción de minerales y de maderas, la construcción de puertos fluviales necesarios para el modelo de exportación de conmodities.
Todo esto se ha llevado a cabo con grandes afectaciones al modo de vida del pueblo indígena y negro de la Región Pacifica, impactado destructivamente sus territorios y los bienes comunes, creando abundante miseria y pobreza como lo muestra el cuadro abajo, para el caso de Buenaventura.
La exclusión se ha agravado con altos niveles de pobreza e injusticia social, dado que la economía de la región, y toda su dinámica, no ha estado al servicio de la criar la vida de la población y su dignidad. La nula participación política en el trazado de su destino de pueblo-región y el desprecio a su ser cultural, ha acompañado el ejercicio de la política por una élite que la explota y la condena racial y étnicamente. El pueblo indígena y negro del Pacifico han sido desconocidos.
En la franja del pacifico se mueve el 60% del comercio marítimo que le genera al país billones de pesos en solo impuestos. La explotación de los minerales va secando las fuentes de la vida y sumiendo al territorio en la pobreza. Los graves problemas no son de interés de una elite gubernamental que niega la inversión social por motivos raciales, ya que para ellos estas irán destinadas a seres inferiores, que no la merecen.
El terrorismo como disciplinamiento social
Todo el despojo, pobreza y miseria no habría sido posible sin la permanente violencia ejercida por un Estado practicante del terrorismo con todos sus tentáculos paramilitares que hoy, la cúpula política y empresarial de Colombia, niega su existencia.
Toda la acción del Estado va dirigida a proporcionar la seguridad a la inversión de los grandes conglomerados económicos nacionales y transnacionales y disciplinar a la población. Una región de una abundante biodiversidad hoy esta siendo destruida, su gente expulsada, previamente criminalizada y asesinada. Un enorme cráter social ha ido creciendo anunciando la necesidad de una nueva vida al ritmo de estallidos sociales. Un
cimarronismo activo y creativo.
La realidad del Pacifico colombiano es bastante compleja y están en choque dos visiones de ser sociedad, ser comunidad-pueblo y ser nación-región, que se manifiestan en abierta contradicción ylucha frontal. O el territorio es colocado al servicio de cultivar a vida en dignidad y paz para tod@s o está destinado al florecer exclusivo del capital que empodera a una elite racista y xcluyente.
Paro Cívico: para vivir con dignidad y en paz
Los recientes levantamientos sociales en el Choco y Buenaventura, ha establecido como objetivo que el gobierno haga la declaratoria de la emergencia económica, social y ecológica, para abordar los problemas estructurales de la región con la presencia activa de todos sus pobladores y avanzar hacia una región para vivir con dignidad y en paz, como lo dice la consigna del movimiento cívico.
Las movilizaciones que comenzaron desde hace mas de 15 días, lo son en razón a que tanto el Chocó como Buenaventura se cansaron de protestar cada año para que cada año le prometan políticas y planes que no se cumplen. Por eso los negociadores del gobierno fueron recibidos por la gente con los gritos de ¡No Nos Mientan Mas!.
Son tantas las promesas incumplidas y la violencia estatal hacia los pobladores que la Iglesia es participante de los comités organizadores de los paros y se ha colocado al servicio de la lucha que consideran justas y necesarias, oyendo los clamores de su pueblo. Los medios han difundido que las pérdidas por los paros son grandes, solo en dos días en el municipio de Buenaventura, y se calculan en 25 mil millones de pesos, 8 millones de dolares. No dicen que la pérdida de vidas para el pueblo del Pacifico es un hecho cotidiano. Solo les interesan las pérdidas del capital.
El estallido cimarrón ha tenido impacto en la sociedad colombiana y el clamor de esta región, de carácter pluricultural y plurinacional, se ha convertido en reclamo nacional que refleja la urgencia de cambios estructurales para Vivir en Dignidad y en Paz, derecho ineludible de toda Colombia.
Indudablemente la acción masiva de los pobladores del Pacifico no ha sido la de simples rebuscadores como lo califico el gobierno, estigmatizando a sus organizadores y participantes. Como siempre, la oligarquía colombiana al estallar las protestas populares y
cívicas, que le golpean en sus caras, se proponen deslegitimarla.
La respuesta de los bonavarenses y chocoanos ha sido la de !
Buenaventura Se Respeta Carajo¡, !el Pueblo No Se Rinde Carajo?.
Las calles se han llenado de gente con rabia, con una arrechera acumulada, de rostros con alegrías y esperanzas, al son del bullerengue, del tambor y de la gaita, juntando amor y venciendo el miedo a la violencia del terrorismo de Estado, con su motosierra y sus casas de piques ( las pesas).
No dudamos que hay notables avances en la propia fortaleza del poder de la gente en el Pacifico, que han crecidos, que la potencia de la gente movilizada se ha acrecentado y es una oderosa reserva moral, ética y socio política que hace parte de todo el acumulado de esperanzas de una Nueva Colombia que ha emergido desde el fondo de los pueblos. Confiamos en la victoria de este pueblo generoso y altivo.
La lucha cívica de pueblo del Chocó y de Buenaventura, durante estos días, tiene una singularidad basada en la extraordinaria conjunción de organizaciones barriales y organizaciones comunitarias indígenas y negras con sus cientos de consejos comunitarios, con sus centenares de cabildos indígenas, con las fortalezas organizativas de tenderos, pequeños mineros, comerciantes, paleros, etc.
Algo va cambiando en la conciencia del pueblo colombiano y la paz ha comenzado su andar por toda la geografía nacional para no abandonar al pueblo, principales sujetos constructores de ella.
Sala situacional Camilo Torres Restrepo
Notas:
1. ver descolonización de la política, capítulos Que es la comunidad? y la responsabilidad política ante la Tierra. Autor Rafael Quintana.
2. El Negro Libre lideró el llamado levantamiento armado comunero de Tumaco el 17 de noviembre de 1781. Su nombre es Juan Vicente de la Cruz. Ver libro de las rutas de la libertad, 500 años de travesía, edición ministerio de Cultura y Universidad Pontificia Javeriana de Bogotá.
3. Un senador de Colombia una vez dijo que invertir en Chocó era tirar dinero de manera inútil.
 

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