Headlines News :
Con tecnología de Blogger.

Despedida de Cristian Pérez - Sí a la Paz

Colombia: Falsa Democracia

Colombia: Falsa Democracia
Falsa democracia

RECOMENDADO CAMBIO TOTAL

[Colombia] Falsa democracia II: la democracia burguesa

Hernando Vanegas Toloza, Postales de Estocolmo. En el artículo de ayer abordamos, someramente, la historia de la democracia burguesa ...

Hey loco, No dispares!

Vamos a Cuentiarnos la Paz

LOS RICOS NO VAN A LA GUERRA

Blog ESTADÍSTICAS

BLOG DESTACADO

Mostrando las entradas con la etiqueta reforma tributaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta reforma tributaria. Mostrar todas las entradas

La Reforma Tributaria y Los Manipuladores


Escrito por  Timoleón Jiménez - FARC-EP.CO
Resultan payasada las declaraciones de la ultraderecha según las cuales siempre se opusieron al nuevo aumento de impuestos
Como una santa inocentada, el gobierno nacional sancionó la reforma tributaria el pasado 28 de diciembre, tras una intensa polémica, dejando en el aire la sensación de que ninguno, ni siquiera el Ministerio de Hacienda que la presentó, quedó plenamente satisfecho con ella. Las críticas brotaron de uno y otro sector, aunque al final la mayoría pareció concluir que se trató de un mal necesario, al que de todas formas hay que resignarse. Otro sapo que tendrá que tragarse el país.
Lo peor es el ruin aprovechamiento político que ha querido obtenerse de ella, para volverla contra el proceso de paz en curso en general y contra las FARC-EP en particular. En ambos casos con fundamento en el falso y manoseado argumento de que existió un acuerdo tácito entre el gobierno nacional y nosotros, a objeto de conseguir la aprobación de la misma. Nada más lejano a la verdad. Las FARC jamás consentiremos el menor asalto al bolsillo del pueblo colombiano.
No es cierto que con el recaudo que se piensa derivar de la reforma tributaria aprobada se pretenda satisfacer la suma de recursos requerida para satisfacer los requerimientos fiscales surgidos de los Acuerdos de La Habana. Desde la aprobación del Presupuesto General de la Nación para el año 2017 quedó claro que el gobierno nacional carecía de la menor voluntad de destinar recursos nuevos para ello, la paz quedaba sin los fondos necesarios y el gobierno lo sabía.
La motivación real para la reforma tributaria obedeció a otras prioridades, el enorme déficit fiscal originado en el bajón del precio de las materias primas y el aumento del servicio de la deuda pública,  perverso instrumento de financiación estatal instituido en nuestro país por imposición del gran capital transnacional. Los impuestos al grueso de la población aumentaron por  exigencia del FMI y la OCDE, entidades multilaterales de crédito, que amenazaron incluso con bajar la calificación de la deuda colombiana en el mercado crediticio internacional.
Situación que no es nueva en la economía del país y que además no sólo victimiza a Colombia sino al conjunto de países dependientes, gobernados por una élite casada hace más de tres décadas con el modelo neoliberal de economía. De acuerdo con éste, lo menos importante en cualquier nación es el gasto social, que debe ser reducido al máximo, a objeto de garantizar la cuota de ganancia del gran capital financiero y extractivo urgido de reproducirse.
La más reciente reforma tributaria de Santos reproduce en circunstancias nuevas la misma exigencia hecha y satisfecha por las administraciones de Álvaro Uribe, Andrés Pastrana, Ernesto Samper y César Gaviria, y se suma a las sucesivas e incesantes privatizaciones de entidades y servicios públicos, las repetidas desregularizaciones financiera, aduanera y laboral y los centenares de miles de despidos decretados en las últimas décadas, que apuntan a la abolición de la intervención estatal en bienestar social, condenando a la pobreza y la miseria a millones de seres humanos que tienen que rebuscarse la vida como puedan para además pagar más impuestos.
Es por eso que resultan payasada las declaraciones de la ultraderecha según las cuales siempre se opusieron al nuevo aumento de impuestos. La profundización del modelo neoliberal ha sido producto de éste y todos los gobiernos que lo precedieron, que entre otras cosas también confirieron una excesiva y creciente tajada del presupuesto nacional a la guerra, a la llamada defensa nacional, al aparato de represión cuyo único papel real ha sido la persecución, el crimen, el encarcelamiento y el terror de esa inmensa masa de la población colombiana movida a la inconformidad y la protesta contra el permanente saqueo del país y su trabajo.
Que no vengan ahora como fariseos a pretender lavarse la cara y a mostrarse como los únicos que pueden salvar a Colombia del actual desastre que ellos han tejido. Los mismos rostros de los Santos y Cárdenas, con el mismo equipo de técnicos formados en las inhumanas  teorías  de escuela de Chicago, se han estado sucediendo en el manejo de la economía nacional en todos los últimos gobiernos, con sumisión indecente  a las entidades crediticias internacionales, que primero les imponen y luego los aplauden para volver a exigirles de nuevo.
Ni siquiera en el llamado Presupuesto para la Paz del año 2017, pese al inminente Acuerdo Final con las FARC, se contempló una mínima reducción del gasto militar, dejando a la luz pública la intención de mantener el aparato de sometimiento de la población. Antes por el contrario, con dinero pagado por impuestos de los colombianos, se piensa enviar tropas colombianas a participar en conflictos en el extranjero que sólo agravarán la situación del país. La cooperación con la OTAN hace parte del mismo paquete neoliberal suscrito por Álvaro Uribe con las siete bases gringas.
Ante semejante panorama únicamente queda una luz al pueblo colombiano, los Acuerdos de La Habana, que de implementarse y cumplirse tal como se suscribieron, permitirán y garantizarán la presencia masiva, activa y transformadora de millones de colombianos en la vida política del país. Por primera vez los colombianos nos hemos hecho a una herramienta legítima, insoslayable desde el punto de vista legal, reconocida y aplaudida por la comunidad internacional, para oponernos frontalmente a las élites y su modelo, y para abrirle paso a un nuevo país democrático y justo.
De ahí la importancia que tiene salir desde ya a defender lo acordado en La Habana, a exigir su implementación inmediata y su cumplimiento estricto. No son Santos ni sus sucesores, ni siquiera sus inspiradores en el campo internacional, los que se van a encargar de materializar lo pactado en el Acuerdo Definitivo. Es el pueblo colombiano, organizado, consciente y movilizado por los grandes cambios el que se encargará de conseguirlo. Es a eso a lo que le teme la oligarquía de nuestro país, por eso atacan y tratan de desconocer lo firmado. Por eso mienten sin pudor.
Sorprende también que desde algún sector de la izquierda se insista en señalar a las FARC como aliadas de Juan Manuel Santos en sus políticas retardatarias, neoliberales y represivas, incluso presentándonos como cómplices de la reforma tributaria santista. Al obrar de ese modo, quizás sin percibirlo, se ubican del mismo lado de la ultraderecha uribista y terminan sirviéndole a sus propósitos de deslegitimar lo acordado en La Habana para echarlo atrás en el futuro. La unidad del pueblo colombiano contra el modelo y sus personeros es una prioridad que no puede ser desconocida bajo ningún pretexto. A todos nos compete salvar a Colombia, vamos a esa.
La Habana, 4 de enero de 2017.

URL Corto: is.gd/DozMB7

La Paz en el neo-liberalismo del gobierno Santos

Allende La Paz, Revista Cambio Total


Es casi un contrasentido buscar la paz por un lado y por el otro estar aplicando políticas que en nada favorecen esa paz.

Así ha sido durante los seis años del gobierno del presidente JM Santos. Algunas de sus políticas han sido hechas con la mira puesta en el proceso para alcanzar una Paz estable y duradera.

Recordemos la ley de creación de las Zidres. En anterior artículo decíamos: “Es una constante de los gobiernos colombianos acordar algunas cosas en una Mesa de Negociación y, al tiempo, ir sentando las bases legales para favorecer a la clase oligárquica-terrateniente en contravía de lo acordado. El gobierno está negociando con las FARC-EP el conflicto armado, económico, social y político, y al mismo tiempo ha ido creando espacios para ganar en la Mesa de Negociación lo que no ha podido en el terreno militar, vencer a las FARC”.

Ver: ZIDRES: Contra los campesinos y la Paz.


Ahora viene con la Reforma Tributaria que la ha logrado hacer aprobar después de 3 intentos fallidos. Dice el economista Eduardo Sarmiento que “Los detalles de la reforma tributaria divulgada por el Gobierno el fin de la semana constituyen un paso más decidido en la misma dirección [Neoliberalismo]. Se amplían los productos sujetos al IVA y se eleva la tarifa de 16 a 19 %. Se establece un gravamen fijo a los tenderos y pequeños negocios. Se sustituye el impuesto a la riqueza y al ingreso por un impuesto plano a las utilidades de las empresas y la contribución efectiva se reduce de 41 a 33 %. Así las cosas, se ha configurado una estructura que sustituye los gravámenes directos (los que tienen más pagan más), por los indirectos (los que tienen menos pagan más), se elimina la progresividad del patrimonio y del ingreso a las personas jurídicas y se eleva la carga tributaria del trabajo con relación al capital. La típica reforma tributaria que sacrifica la equidad fiscal para ampliar el recaudo y sostener la rentabilidad del capital. (..) En fin, la reforma tributaria es una disculpa para bajar el salario real”.

Ver: Reforma tributaria y salario


Sabemos que el acaparamiento de tierras por parte de los empresarios del campo es en la práctica revertir los avances alcanzados en el Acuerdo Final aún antes de que se implemente ese Acuerdo, lo cual afecta gravemente la construcción de la Paz. En igual medida, sabemos que bajar el salario real de los trabajadores es el combustible para que la lucha de las posiciones antagónicas en la sociedad, la lucha de clases, se exacerbe y las posiciones se tornen definitivamente irreconciliables, lo  cual desde luego va en detrimento de la paz que las grandes mayorías queremos.


Nos asalta la duda si este derrotero del gobierno Santos responde a maniobras maquiavélicas para sacar del escenario unas FARC-EP inderrotables en el campo militar y tener un ”partido político” al cual, ya sin armas, aplicarle todo el peso del Terrorismo de Estado? Esperamos que no porque si algo tiene el pueblo colombiano es capacidad de lucha.

Reforma tributaria y salario


Por: Eduardo Sarmiento - El Espectador

La reforma tributaria se entregó por pedazos. Como de costumbre, se trata de confundir al público con tecnicismos que deforman la realidad. Así, con la etiqueta estructural se define un producto que no cumple con el significado del término. Sin mayores explicaciones, se proclama que la reforma tributaria mejorará las condiciones de los grupos menos afortunados.
Las características centrales de un buen sistema tributario son, primero, quienes tienen más pagan más, y segundo, no interfiere con el funcionamiento regular de la economía. Infortunadamente, las dos condiciones no se cumplen en forma simultánea. En general se encuentra que los impuestos más progresivos, como el patrimonio y la renta, son los que más afectan el funcionamiento del mercado y reducen el ahorro. El dilema siempre estuvo presente y durante la era neoliberal, que se inició con Reagan y Thatcher, el mundo se inclinó a favor de los gravámenes indirectos, que son más inequitativos, interfieren menos en la eficiencia del mercado y generan más recaudos. Esta visión se impuso en el país hace 30 años y ha predominado en las múltiples reformas tributarias, que han tenido como constante el desmonte de la tributación progresiva y su reemplazo por la indirecta, y la elevación de la tributación del trabajo con respecto al capital.
Los detalles de la reforma tributaria divulgada por el Gobierno el fin de la semana constituyen un paso más decidido en la misma dirección. Se amplían los productos sujetos al IVA y se eleva la tarifa de 16 a 19 %. Se establece un gravamen fijo a los tenderos y pequeños negocios. Se sustituye el impuesto a la riqueza y al ingreso por un impuesto plano a las utilidades de las empresas y la contribución efectiva se reduce de 41 a 33 %. Así las cosas, se ha configurado una estructura que sustituye los gravámenes directos (los que tienen más pagan más), por los indirectos (los que tienen menos pagan más), se elimina la progresividad del patrimonio y del ingreso a las personas jurídicas y se eleva la carga tributaria del trabajo con relación al capital. La típica reforma tributaria que sacrifica la equidad fiscal para ampliar el recaudo y sostener la rentabilidad del capital.
En el fondo la concepción fiscal se encasilla en la doctrina que justifica bajar el salario como una forma de elevar el ahorro y la competitividad externa. En este sentido, la gestión del crecimiento se reduce a deprimir los salarios y propiciar altas rentabilidades del capital. Así ocurrió en la mayoría de los países en los últimos 25 años y Colombia no fue la excepción: el retorno del capital evolucionó por debajo del crecimiento del producto nacional, la participación de los ingresos del capital en el producto nacional aumentó en forma sistemática y el coeficiente de Gini se deterioró.
En fin, la reforma tributaria es una disculpa para bajar el salario real. Luego del fracaso de la devaluación masiva para rectificar el desajuste de la balanza de pagos ocasionado por los desaciertos de varios años y el deterioro creciente de la economía, el Gobierno y los organismos internacionales no vieron otro camino que reducir los ingresos del trabajo, replicando la experiencia de los países periféricos de Europa. Se equivocan en materia grave. El ajuste se puede lograr por otros medios menos injustos, como una política industrial orientada a ampliar las exportaciones que tienen demanda mundial y una severa regulación financiera para elevar el ahorro del capital. La reforma tributaria, en la forma que está concebida, acentúa las tendencias recesivas de la economía y el deterioro de la distribución de ingreso.
 

Dossier Álvaro Uribe Vélez

Colombia Invisible - Unai Aranzadi

Tendencias

.

Basta de Terrorismo de Estado

Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. CambioTotalRevista - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger