Allende La Paz, Cambio Total.
El profesor Joaquín Robles
Zabala pone el dedo en la llaga en su artículo colgado en la Revista Semana
titulado ”La lucha de la ”oposición” por
el statu quo” (lo reproducimos en Cambio Total), y nos llama a reflexionar
a los colombianos.
En los medios de
comunicación en poder del Bloque de Poder Dominante (oligarcas, terratenientes,
ganaderos, narcotraficantes, narco-paramilitares, etc) ha hecho carrera que
todo lo que sucede en el país es culpa de las FARC-EP. Miremos, así sea por
encimita, los grandes males del país y sus responsables.
Corrupción
La corrupción es endémica en Colombia. Siempre particulares se han
robado el erario público. Mas esa corrupción llegó a extremos impensables con
el anterior presidente, el narco-paramilitar y hoy senador Álvaro Uribe Vélez,
al punto que hasta su familia está comprometida en escándalos financieros: Su
esposa (compra de acciones de Ecopetrol aprovechando la posición de su esposo
como president de la república) y sus hijos (aprovechamiento de la posición de
su padre para adquirir fraudulentamente un lote que después result en la Zona
Franca de Mosquera y por acción del “Rey Midas” pasó de unos cuántos millones a
valer miles de millones). Además comprometió vigencias futuras, entregándoselas
a sus amigotes, hasta el 2025.
Es necesario resaltar que ésta práctica ilegal le ha costado a
Colombia en las dos últimas décadas unos 189 billones de pesos, es
decir, la corrupción le cuesta al país el 4% del PIB. Cifras oficiales dan
cuenta que al país le costó 9,2 billones el año 2012. Calculen o investiguen
cuánto es el monto total hoy día.
Definitivamente, la corrupción No es culpa de
las FARC-EP.
Desempleo
Nunca en la historia del país se ha
dado una satisfacción del empleo a la población trabajadora, la creadora de
riqueza en el país. El desempleo en 2016 en las 13 ciudades y áreas
metropolitanas se situó en 14,1% frente a 11,8% de enero de un año atrás, según el DANE.
Colombia tiene actualmente
21.3
millones de personas ocupadas, 2.8 millones de colombianos en edad de trabajar por fuera
del mercado laboral y 13.4 millones de inactivos. Además, el 60% de la población ”empleada” sobrevive en la
llamada ”Informalidad”, la economía del rebusque, vendiendo cualquier cosa que
dé unos cuántos pesos para llevar comida a sus hijos y sobrevivir.
Definitivamente, el desempleo No es culpa de
las FARC-EP.
Delincuencia común
La
delincuencia es consustancial con el Sistema capitalista pues en su base está
la ganancia a cualquier coste y con el menor esfuerzo. En Colombia el Bloque Dominante en el Poder ha
imbuído, a través de sus medios mediáticos, que ”el crimen paga” –así su
propaganda diga lo contrario- al permitir la más aberrante impunidad.
Veamos.
En nuestro país hay ”capos” para todo. Capos del narcotráfico. Capos de los
narco-paramilitares. Capos de la Chatarra. Capos de los celulares . Y cada “capo”
tiene su Cartel. Cartel de Medellín (con AUV a bordo). Cartel de Cali. Cartel del Norte del Valle. Cartel
de la Chatarra. Hasta de los pañales desechables (en el cual participan algunas
multinacionales). En fin, capos para todo y, además, hay capos de capos.
Por ello se entiende que el 82 por ciento de la
criminalidad está concentrado en 11 ciudades del país: Bogotá, Medellín, Cali,
Pereira, Ibagué, Pasto, Barranquilla, Cúcuta, Bucaramanga, Villavicencio y
Neiva. Y quiénes les responden al ciudadano por la
inseguridad. Nadie. Todos los nuevos gobiernos y nuevos alcaldes tiene su “Plan
de Choque”, que no solucionan nada. La inseguridad aumenta día a día y el
ciudadano de a pié está impotente, inerme, ante los delincuentes.
Definitivamente, la delincuencia común No es
culpa de las FARC-EP.
Narco-paramilitarismo y
contra-insurgencia
El
Estado permitió hasta lo indecible –porque le convenía- el crecimiento
exponencial de los grupos narco-paramilitares, en contubernio impúdico con las
fuerzas militares y todas sus cúpulas directivas en todos los períodos
presidenciales.
Las aberraciones criminales de
los narcoparamilitares –de la mano de los militares- ha producido crímenes de
todo tipo. A
raíz de los diálogos de Paz el Centro de Memoria Histórica nos permitió
cuantificar los delitos cometidos en las modalidades de Masacres (82%),
Ejecuciones (83,2%), Desapariciones (97,7%), y Desplazamiento Forzado (100%)
con robo de más de 7,5 millones de hectáreas a los campesinos e indígenas y
negros que la cultivaban, las cuales fueron a parar a manos de los ”empresarios
del campo”, los mismos terratenientes de siempre.
Ese instrumento
militar impúdico –el narcoparamilitarismo- les permitió violar todos los
derechos humanos de sus víctimas, comenzando por el Derecho a la Vida.
Definitivamente, el narco-paramilitarismo No es culpa de las FARC-EP.
Fraudes electorales
Los fraudes
electorales en Colombia son endémicos, al punto que el Padre Camilo Torres
acuñó una frase famosa: “El que escruta, elige”. CAda 4 años vemos al Cartel de
los Politiqueros “visitando” a los potenciales electores para comprarles el
voto. Algunos los pagan en efectivo, a otros con “obras” (que son obligación
del estado), a otros con bolsas de cemento o láminas de zinc, etc. O compran al
funcionario de la registraduría y parte sin novedad.
El
25% -si acaso- del Censo Electoral vota por un candidato del Bloque de Poder
Dominante. El 75% de la población no es “seducida”
ni por el dinero, ni por las promesas de un “futuro” mejor, ni por becas para
sus hijos. A éste porcentaje les importa un carajo las elecciones.
Realmente, los Fraudes Electorales No son culpa de las FARC-EP.
Conclusión
Estos
5 grandes problemas que más inquietan a los colombianos no son por cuenta de
las FARC-EP. Son causados por el Bloque Dominante en el Poder y a ellos deben
exigírseles las cuentas. O castigárseles. No hay que comerse la mentira mil
veces repetida –al estilo hitleriano- de que son culpa de las FARC-EP, porque
no lo son.
Publicar un comentario