Cambio Total.
Este año 2013 que
ya casi termina ha demostrado por un lado que la insurgencia armada de las
FARC-EP han asimilado los cambios indispensables para enfrentar con éxito la
arremetida de las fuerzas militares-narcoparamilitares estatales, especialmente
lo que han dado en llamar el « Plan Espada de Honor » -parte constituyente del Plan Colombia en su fase de Consolidación-, al tiempo que
sigue adelantando sus acciones políticas en lo concerniente a buscarle una
salida política al conflicto interno colombiano y al desarrollo de sus
estructuras políticas como el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y el
PCCC.
Un punto de
singular importancia en el panorama que vislumbramos para 2014 es el de la
unidad de acción, en vías de avanzar hacia una unidad orgánica (esperamos
nosotros desde nuestra civilidad), la cual sería un salto cualitativo en la
lucha popular en Colombia.
Las Fuerzas
militares-narcoparamilitares estatales han producido un Informe sobre lo que
ellos consideran es el fruto de su accionar, mas dicho informe adolece del
estudio sistemático de cada una de las variables y se contenta nada más en
mostrar unos « resultados », los cuales en lo que concierne a las
organizaciones guerrilleras muestra lo siguiente:
Los ideólogos de
las fuerzas militares creen que al presentar unas cifras inmensas de
desmovilizados, capturas y asesinados en combate, los colombianos se tragarán
el cuento y los apoyarán porque « van
ganando la guerra ». No. Las cifras son tozudas y los periodistas de
Cambio Total y Anncol estamos para recordárselas.
El entonces comandante Almirante Édgar Cely, dijo entre otras cosas que las FARC tenían en dicembre de 2010, 18.000 guerrilleros (ver Dice Cely la verdad? El estado de las FARC hoy ). En publicaciones de la prensa burguesa se aseveró en 2013 que las FARC-EP contaban con 18.000 – 20.000 unidades en armas, y en el Movimiento Bolivariano y PCCC contaban con 20 mil unidades más, lo que sumado daría un totoal de casi 40.000 hombres y mujeres que acataban –y acatan- directamente las órdenes del Secretariado Nacional de las FARC-EP.
Un columnista de
la Revista Semana, quien evidentemente es enemigo de la reconciliación entre
los colombianos, plantea en su artículo « Las FARC van ganando” -Rafael Guarín Revista Semana - que « La realidad es que
el Plan Espada de Honor se propuso reducir las estructuras del grupo al 50% a
diciembre del 2013, pero los datos del conteo del enemigo que realiza el
Ministerio de Defensa acreditan que tan sólo se redujeron en 700 integrantes
entre 2010 y 2013. Las
FARC tiene prácticamente el mismo número de miembros que al final del gobierno
anterior. Un absoluto fracaso. A octubre, comparado 2010 con 2013,
los atentados terroristas saltaron de 405 a 705, un crecimiento de 74%. La
voladura de oleoductos aumentó de 31 a 196. A pesar de que el número de
integrantes del grupo no ha variado substancialmente, la desmovilización cayó
de 2108 a 1116 integrantes. Respecto a ese mes de 2012 se produjeron 557
capturas menos, 20%, igual porcentaje que registra la disminución de los dados
de baja en combate. En ese periodo asesinaron aproximadamente a 320 miembros de
la fuerza pública e hirieron a 2228, en total, a octubre, 2548 quedaron fuera
de acción. Las cifras hablan solas. … La aspersión cayó en 53% en todo 2013 y
la erradicación manual a octubre en 44%. La incautación de toneladas de
coca se contrajo a esa fecha en 10% ». más claro no cnata un gallo.
De otro lado, las FARC-EP
continúan mostrando su talante verdaderamente político al « amarrar »
a la Mesa de conversaciones de La Habana al gobierno nacional –quien actúa en
representación del estado oligárquico- y ha logrado llevar a la discusión de
todo el país la caótica situación que viven los colombianos, la cual en últimas
es la causa del origen de la existencia de las guerrillas.
Nunca antes, ni siquiera
durante el Caguán, se había logrado el involucramiento de tantos colombianos en
la discusión de los puntos que se tratan en el momento en la Mesa de La Habana.
Los particpantes de los Foros citados por la Mesa de La Habana han hecho oír su
voz y sus propuestas, las cuales muy hábilmente han sido recogidas por las
FARC, haciendo la resonancia respectiva y presentándolas posteriormente no solo a
la Mesa, sino a todos los colombianos, como insumos de la clase de país que
quiere el pueblo colombiano, la cual debe ser construída entre todos.
También las FARC-EP ha
demostrado su grandeza al no tratar de aparecer como « ganancioso » en
la Mesa porque de lo que se trata es precisamente en conseguir una salida
política al conflicto interno que siembre la Paz en la conciencia y la vida
diaria de todos los colombianos, como lo reafirmó el Comandante de las FARC-EP,
Timoleón Jiménez, en su más reciente pronunciamiento.
En razón de tales hechos
político-militares, los colombianos debemos estar más que satisfechos del papel
que la insurgencia de la FARC-EP ha estado jugando en La Habana y en nuestro
país, en el entendido de que las FARC son « pueblo en armas » y lo
que se consiga adelantar en la Mesa de La Habana deberá ser en favor del pueblo colombiano.
alp
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