Headlines News :
Home » , , , » El periodismo en Colombia. Algunas reflexiones

El periodismo en Colombia. Algunas reflexiones

Written By Unknown on jueves, mayo 17, 2012 | jueves, mayo 17, 2012


Allende La Paz, NotiColombia Press

La reflexión sobre el periodismo en Colombia debe partir de la base de que en Colombia nunca se ha hecho verdadero periodismo porque siempre están de por medio los intereses de los dueños de esos periódicos, radios, tvs, etc. Ello es claro al atisbar siquiera un poco sobre quiénes son los dueños de esos medios.

Los verdaderos dueños de los medios

Todos, totalmente todos, los dueños de los medios son miembros de las élites oligárquicas que han manejado Colombia con un ejercicio violento y criminal del poder. Los Santodomingos, Ardillas Lulles, Santos, Londoño, Tobón, son los dueños de Caracol, RCN, Todelar, Casa Editorial El Tiempo, completado el cuadro con la compra de El Tiempo por parte de Luis Carlos Sarmiento Ángulo, quien junto con Julio Mario Santodomingo (q. n. d. p.) vieron triplicar sus fortunas durante los 8 años en que Uribhitler estuvo como inquilino en la “Casa de Nari” aplicando las políticas neoliberales recetadas por el imperio.

Se entiende entonces fácilmente –por poco inteligente que se sea- que los periodistas que trabajan en esos medios no son más que reproductores de la ideología dominante, más aún por el grado de arrodillamiento de los periodistas, los cuales más que como un ejercicio ético del periodismo  lo ejercen como “medio de sustento” y es sabido que el que ejerce una profesión por el plato que le ponen delante, entonces “se vende por un plato de lentejas”. 

Los encumbrados “conductores” Juan Gossaín (un traidor a la causa popular), Arizmendi, Julio Sánchez Cristo, y demás especímenes de la radio colombiana, son apenas una vergonzosa muestra de cómo se venden los periodistas, algunos “por unos centavos de más”.

Hay casos que son aleccionadores sobre lo que estamos debatiendo. El Tiempo, de la “Casa Santos”, por ejemplo, se erigió en un monopólico grupo que hizo sus incursiones en todos los medios constituyéndose en “La Casa Editorial El Tiempo” a la sombra del poder, aupando, promoviendo y excusando  las tropelías cometidas por los empleados de la oligarquía que ellos tenían a bien tener como inquilinos de la “Casa de Nari”. La posición de esa Casa Editorial es bien elocuente con el genocidio de la Unión Patriótica (U.P.) (Ver en el libro virtual Plan Colombia y Conflicto Interno Colombiano ), con el aval dado por Enrique Santos Molano a ese genocidio al excusarlo que “al enemigo hay que combatirlo con sus mismas armas”, escondiendo que la U.P., era un partido político legalmente constituído a la luz de la Constitución colombiana vigente hasta ese momento.

Por esta razón decimos que el ejercicio del periodismo en Colombia está mediatizado por el Terrorismo de Estado – y lo seguirá estando hasta que no acabemos con esa aberración- practicado por los detentadores del poder quienes tienen sus empleados como inquilinos en la “Casa de Nari”.

Los periodistas “oficiales de la reserva”

En artículos del pasado reciente (Ver  Los oficiales (entre ellos periodistas) de la reserva en Colombia http://pelusaradical.blogspot.se/2011/08/los-oficiales-entre-ellos-periodistas.html), hemos señalado que los periodistas que han sido reclutados por la Fuerza Pública colombiana (Policía, Fuerzas Militares, Organismos de Seguridad), fungen como los altoparlantes del pensamiento de la cúpula de las fuerzas armadas oficiales estatales y en toda su vida actúan como miembros de esas fuerzas armadas. Esos “periodistas” son militares  en el sentido estricto del término y actúan como tales. Es de ingrata recordación la persecución de los tales periodistas contra la Asociación Jaime Pardo Leal (AJPL)  y contra todos los refugiados políticos colombianos en el mundo, convirtiéndose en la Quinta Columna contra la lucha colombiana por la paz y por un país mejor en donde quepamos todos.

Los periodistas extranjeros

El reclutamiento que agencias de seguridad de ciertos países desarrollados (USAmérica y países europeos) hacen de periodistas no es nuevo. Así como hay agentes de esas agencias infiltrados en ONGs, partidos políticos, etc, así reclutan periodistas y los ponen a “comunicar” un pensamiento homogenizador del paradigma dominante –capitalismo y patriarcado-, los cuales con sus poderosos medios de comunicación van llegando a los cerebros de la  “opinión pública”. Los casos recientes de Siria, Libia y Grecia son más que ejemplarizantes. Lo que se comunica es la opinión del pensamiento imperial-oligárquico y la real opinión de los pueblos no vale un centavo.

El reciente caso del periodista Langlois ha puesto sobre el tapete la cuestión y es necesario profundizar en ella. Lo sucedido a Langlois le ha sucedido a otros periodistas. Son ya muchos los casos en que una persona queda en medio del fuego cruzado entre guerrilleros y estatales y esa persona, como medio de salvar sus vidas, corre hacia el lado insurgente. La verdad es que en el imaginario verdadero colectivo está aprendido que en esos casos hay que correr en sentido contrario a donde están las fuerzas estatales (ejército, etc) porque éstas son capaces de asesinarlos para mostrarlos como prueba de “la barbaridad de la guerrilla”.

Los verdaderos periodistas

En Colombia, sin embargo, le faltan a la rueda del engranaje oligárquico-imperial varios dientes y esos son los periodistas que hacen periodismo de verdad. Cuando un periodista se les sale del redil y comienza a “comunicar” la realidad, la realidad!, ni siquiera son investigaciones basados en un pensamiento político, le aplican el consabido silencio mediático que es casi equivalente a la muerte del comunicador, cuando no le aplican la misma sentencia de muerte enviando algunas de sus creaciones a asesinarlos –sicarios en moto, mochacabezas, narcoparamilitares-, e incluso cuando es el propio ejército colombiano el que los asesina (Ver Dick Emanuelsson Colombia: Los periodistas asesinados por el ejército http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article1226). Casos hay varios, afortunadamente. 

Incluso algunos de ellos han tenido que recurrir al exilio como forma de salvaguardar sus vidas y las de sus familias, y otros sobreviven en difíciles condiciones de vida. Pero como la dignidad no se compra ahí los vemos pellizcándole a la realidad un día más de vida para comunicar la verdad, de verdad, sobre la situación de vida de los colombianos y las violaciones de derechos humanos del régimen uribista-santista. 

La guerra de JM Santos

Hoy tenemos la información de que el presidente JM Santos ha dado la orden de atacar todas las páginas web y los correos electrónicos de personas refugiadas políticas en el extranjero. El miedo cerval que la oligarquía -en especial la santafesina- le tiene a que la verdad de la situación de vida de los colombianos sea investigada, vista y analizada por los colombianos es tal, de tal grado, que como verdadero continuador de las políticas de Uribhitler se erige en el continuador de las políticas de persecución de los refugiados políticos colombianos en el extranjero porque él –y con él toda la oligarquía- saben que esos refugiados políticos no tragan entero y están dispuestos a plantar lucha porque las denuncias de violaciones de derechos humanos sean conocidas por todos los pueblos del mundo entero.

Y para ello recurren a la solidaridad de otros pueblos del mundo que han tendido a bien proteger sus vidas y, sin dinero, pero con ganas, siguen informando las violaciones de derechos humanos de los colombianos por parte de la oligarquía en el poder. No habrá ni un minuto de silencio con las violaciones de derechos humanos cometidas por la oligarquía asesina colombiana.

Ese es el miedo a los medios alternativos. Hoy, como ayer, las denuncias continuarán porque el régimen de JM Santos es el heredero y continuador de las políticas del régimen uribista, los cuales han contado con el apoyo gustoso del imperio.  Y como el miedo se trasluce hasta por la forma de hablar y gesticular, por ello lo vemos más gangoso que nunca. El cinismo de la oligarquía no tiene límites y trata de vender una cara enmascarada. Mas esa máscara se ha derretido.

Aquí están los medios alternativos para ayudar a que se derrita totalmente!

Artículos relacionados:

1            1. Colombia: Los periodistas asesinados por el ejército

2.      La solidaridad y derechos humanos del periodista Joaquín Pérez Becerra: enfrenta un juicio político en Colombia



3         3.      Las Cuentas Alegres de la Oligarquía y el Imperio

4.      Los oficiales (entre ellos periodistas) de la reserva en Colombia

Share this post :

Publicar un comentario

 
Support : Creating Website | Johny Template | Mas Template
Copyright © 2011. CambioTotalRevista - All Rights Reserved
Template Created by Creating Website Published by Mas Template
Proudly powered by Blogger